Archivo | enero, 2016

Yo “cosifico”, Tu “Cosificas, El “Cosifica”

20 Ene

Llevamos años “cosificando”.

¿Qué es “cosificar”? entiendo que, nada más y nada menos, que olvidarnos de ser lo que realmente somos y  buscar en nosotros y los demás siempre una puta concreta utilidad, hasta que esa utilidad nos subyuga, nos anula y no priva de nosotros mismos y, de los demás.

No escribo en esta ocasión sobre los juicios que emitimos que hacen que nos cerremos en la jaula de las primeras impresiones, en esta ocasión me refiero a la utilidad materialista que asignamos a otros y a nosotros mismos de forma ya tristemente automatizada, utilidad que es directamente proporcional al miedo intrínseco que tenemos para ser, SER joder, SER LO QUE SOMOS, y querer , sí querer y disfrutar de aquellos que son lo que son.

Creo que en esta primera parte de este post lo que me gustaría es que vieras este corto:

 

Nos vemos en unos días, a ver si coincidimos en nuestras conclusiones.

No me odies

13 Ene

No me odies, te lo pido por favor.

No te creas moralmente superior a mí.

Por creer.

 

No me odies, no inicies un conflicto inexistente,

Que separe otra vez a una generación.

Por pensar.

 

No me odies, por querer ser libre.

Por desear la libertad de los demás.

Por derecho.

 

No me niegues mis derechos.

Por no entender que sean justos.

Para ti.

 

No me juzgues por hacer,

Todo aquello que no te gusta hacer.

Por ser diferente.

 

No quieras para otros,

Lo que no quieres para ti.

Por injusto.

 

En definitiva, déjame ser quien quiera ser.

Déjame vivir, sin imponer.

Por respeto.

 

No participes, por no querer.

Pero no para joder.

Por sensatez.

 

No me mientas, en lo que no es verdad.

No te ocultes bajo una careta.

Por cumplir.

 

No te saltes las leyes.

Solo por no ser de tu agrado.

Por atentar.

 

No te creas más lista.

Pues en la humildad está la virtud.

Por servir.

 

Existe un Estado de Derecho.

No estaré, pero te espero en febrero, el 18.

Por saber que me odias y no sé por qué.

 

A Doña Rita Maestre, porque solo tú, eres…