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Desde la distancia…

14 Abr

… he podido parar para observar y aprender. Opté durante la Cuaresma alejarme un tiempo de las Redes Sociales para desintoxicarme del móvil y poder observar mejor los detalles.

Lo que nunca pensé es que lo iba a cumplir habiendo pasado todo lo que ha pasado durante este tiempo.

Lo primero que quiero es parar y rezar por todos aquellos que nos han dejado y dar gracias a Dios por haber podido estar todo este tiempo con Su mejor regalo: mi familia.

La distancia te hace educarte a la hora de sacar lo peor de ti, esa reacción impulsiva que a modo de tuit parece que cambias el mundo, y realmente poco cambias… más bien lo contrario, te intoxicas. Los Jesuitas lo llaman discernimiento, los empresarios reflexión.

Pues habiendo discernido, reflexionado hoy puedo decir:

Desde la distancia no quiero que los médicos, enfermeros, celadores, militares, policías, cajeros, sean héroes… solo pido que puedan hacer en condiciones y con dignidad su trabajo. Estando frente a una pandemía, que no guerra, no queremos que sean la infantería, queremos que sean médicos, enfermeros, celadores, militares, policias, cajeros.

No sé vosotros, pero no tengo la necesidad de aplaudir ni de cantar, siempre he estado profundamente agradecido a todos los que nos cuidan. Lo que sí que creo que deberíamos hacer es pedirles medios y que puedan hacer su trabajo dignamente.

Desde la distancia creo que hay que cuidar más que nunca nuestra democracia, nuestras libertades, nuestros derechos, pero sin olvidar nuestras obligaciones. He visto con preocupación como algunos quieren asaltar los cielos aprovechando nuestra debilidad, por ello os pido que salgamos de nuestro confinamiento para defender más que nunca aquello que ha costado tanto conseguir. La pobreza es más contagiosa que el virus.

Desde la distancia uno ve la imperiosa necesidad de que los mejores dediquen desde donde puedan parte de su tiempo a dar, a formar parte de nuestro sistema para mimarlo, para que todos podamos salir de esta y de otras.

Desde la distancia pido que vuelvan periodistas que defiendan la verdad, no quiero subvencionados de ningún lado. Su trabajo es indespensable para poder seguir siendo libres. Si solo por un tuit sabes a quien vota un periodista, este deja de serlo para pasar a ser simplemente una correa de transmisión.

Desde la distancia quiero dar las gracias a todos los que hacen y no dicen, los que han pensado más en otros que en ellos mismos.

Desde la distancia quiero encontrar a los mejores pensadores ocultos entre tanta información.

Desde la distancia quiero decir a los anticlericales, que Iglesia somos muchos, que Caritas es la Iglesia, que los Sacerdotes que se desviven por sus fieles son Iglesia, que muchos voluntarios De la Iglesia están dándolo todo en residencias donde no hay auxiliares, dando de comer a quien no tiene, miles movilizándose por tierra mar y aire, otros tanto con la oración, un verdadero ejercito solidario al que pertenezco y del que no me puedo sentir más orgulloso.

Desde la distancia decir que sin protocolos, plan y trabajo no vamos a salir de esta. La propaganda solo sirve para cuando existe una movilización, en el confinamiento solo cabrea.

Desde la distancia veo que nuestra generación ya no solo se va a preocupar de si llega en 2 horas su paquete de Amazon. Ahora tenemos mucho en lo que pensar y defender, no podemos ser la generación del fracaso constante, del egoísmo, del yo por encima de todo, del quiero, por encima del querer.

Desde la distancia siento tristeza que algunos en campaña se llenen la boca de la palabra gente, pero que no se les ve en primera línea cuando esa gente muere.

Desde la distancia creo que ser el país con mayor número de muertos por millón de habitantes es un fracaso, pero es más fracaso que los que llenan la boca de decir defender al indefenso hayan dejado tirada a una generación gracias a la que hoy estamos  en una situación que ninguna otra hubiera soñado. Nos cedieron el testigo y les hemos dejado tirados por considerar que su vida valía menos… Que tremendo error.

Desde la distancia también pido que los que pueden hagan, para que juntos podamos salir y volver a ser, pero mejores.

Desde la distancia pido que se empiece a hacer y se deje de decir. Hay que coger el rumbo para que pronto podamos salir de esta, con humildad, escuchando a los mejores y trabajando muchísimo.

Pero todo esto, claro, desde la distancia.