A Don Carlos Argos

26 Abr

Querido Carlos;

Hoy es un día triste, te hubiera llamado y nos hubiéramos reunido en tu despacho, hubiera ido a pedirte consejo, pero no estás.

Por eso no me queda más remedio que escribirte en este espacio personal para pedirte perdón. Hoy me ha tocado hacer algo que jamás pensaba que iba a hacer, pero como bien hablábamos en nuestras comidas, como en una buena película western que tanto te gustaban, uno tiene que tomar decisiones y tirar para adelante sabiendo asumir las consecuencias,  el final puede ser inesperado pero lo lógico es que ganen los buenos.  Este foro lo integramos un grupo de personas formadas, un “equipazo”, con ideas e ilusión, del que estarías orgulloso por ser representativo de todo el centro derecha, de los nuestros y de aquellos que son mucho más liberales que nosotros, que lo único que quieren es que el Partido que tanto os costó levantar vuelva a la senda de la decencia, recupere proyectos que ilusionen, se formen los mejores equipos y no se arrincone a personas por solo pensar diferente, que se escuche al que tiene algo que aportar, que llegue el mejor de los mejores para cada puesto.

Mi posición no ha sido nada fácil, me he acordado mucho de ti este tiempo, de verdad que sabes que he reflexionado mucho, pero llegó el temido momento del que hablamos y que tú y yo sabemos. Ahora es cuando es necesario volver a reconstruir lo que tanto os costó construir, con vuestra salud, tiempo, generosidad y entrega. No cabe duda de que sé que algunos entenderán que es un gesto desleal, puede que a ciertas personas sí, pero al Partido jamás.

Vuestra generosidad generacional ha servido para que hayamos vivido muy bien, pero se han torcido las cosas. Si Carlos, estamos en un momento donde hemos pasado de la ilusión de construir un Partido, de ganar, transformar pueblos, ciudades, un país y pensar en los demás, a tener un partido donde muchos se han aprovechado de las siglas, por y para ellos, el Partido Popular ha sido utilizado para lo contrario para lo que nació, nació para servir y se han servido de él, nació para construir, nació por un país, para defender un modelo de vida y muchos solo han pensado en sí mismos, siendo injusto con la mayoría decente, han pensado solo en su permanencia contra los intereses ya no solo de los afiliados, sino de todos los españoles.

Es ahora donde por responsabilidad y por vuestro recuerdo,  hemos pasado a la acción un grupo de jóvenes con ilusión, o ya no tan jóvenes, para recuperar la decencia y el verdadero fin de nuestro partido, que no es un logotipo, es el resumen de defensa de principios, de mucho trabajo, de ideas, proyectos, de reformas, herencia de grandes maestros como Don Manuel, del que siempre fuiste escudero.

Por todo quería pedirte perdón por haber llegado a este punto, pero sigo creyendo que podemos recupera nuestro partido, ese partido donde no se juzga, se trabaja, donde no se critica al compañero, se intenta ser mejor que el adversario, convencer incluso a muchos que jamás pensaron en votarnos, las siglas que uno llevaba con orgullo y la cabeza alta a la calle, a las universidades, a los hospitales, en el metro, pueblos, ciudades, Europa, por saber que entregabas parte de tu vida, por el bien común, por unos principios, por la vocación de dar, sin querer que el ego recibiera nada a cambio.

Pero no ganan los que utilizan el partido para su fin, sin saber la labor tan importante que es un partido en todos aquellos sitios donde está, el respeto a sus bases, garantía de gobiernos, tenemos que pedir perdón, resetear y que la tormenta de corrupción e indecencia nos haya dejado huella para que jamás se vuelva a repetir.

Lo importante que es que los ciudadanos tengan claro que el Partido Popular significa todos los valores e ideas decentes, significa mérito, esfuerzo y trabajo, y que no se ha ido, que vuelve para creer en España como país de ciudadanos libres e iguales, donde sin juzgar trabaja por todos, donde se defiende a la familia como garantía de futuro, donde se trabaja por la igualdad de oportunidades, se gestiona el dinero de los ciudadanos de forma impecable y lideran los que convencen, a sabiendas de que hay que trabajar por los más importantes, los ciudadanos, por nuestro país, España.

Me despido Carlos desde mi rincón, para decirte que  me acuerdo de ti mucho, gracias por haberme hecho afortunado por considerarme amigo tuyo.

Un abrazo, rezo por ti, espero que no estés mucho en el purgatorio que aunque creas que te divierte más que el cielo, este es el sitio donde te corresponde estar.

Joaquín

 

 

11 de marzo

11 Mar

Todos los 11 de marzo me acuerdo de Susana.

  Susana trabajaba en el Banco Barclays en la calle Príncipe de Vergara, desde que era enano me ayudaba a hacer todas las gestiones de la cuenta que me había abierto mi padre, para meter mis ahorros y creerme alguien sin tener nada. 

  Acababa de ser madre, tenía una nueva criatura salida del horno hacía no mucho tiempo. Todo eran siempre facilidades con la mayor complicidad. Cuando necesitaba un dinerillo me lo daba y saltándose las normas, dejaba el comprobante en  su cajón y esperaba a que luego mi padre fuera a firmarle el extracto bancario, me guiñaba un ojo y yo dando las gracias sin saber como funcionaba nada, ni el favorazo que me hacía, me iba.

  Siempre los españoles nos preguntamos que hacíamos ese día, yo estaba trabajando en Alemania, en Intel, y me desperté con la noticia de los atentados. Gente de todo el mundo me vino a ver a mi pequeño cubículo de becario para preguntarme si todo bien, aunque sabía que mi familia estaba bien, no estaba bien. 

  Pedí permiso para venir a España y mi jefe me animó, cogí billete de avión y me vine a España para estar en mi país, vine a Madrid, mi ciudad a ser cómplice de nuestra historia. Recuerdo recordar el día antes de irme a un curso de verano que mataron a Miguel Angel Blanco, ese día me cambio la vida, después de ver y participar en una manifestación donde todos éramos uno,  decidí  que tenía que participar.

Esos días dejamos de ser uno, por culpa de todos, pero tenía que seguir participando, y una historia concadenada con esta, hace que siga sintiendo esa responsabilidad.

Mis amigos por teléfono me contaban la valentía de tantos, el esfuerzo de médicos, enfermeros, ambulancias, taxistas, todos haciendo colas para donar sangre y no quería ser menos.

Cuando llegué, me contaron lo de Susana, ella iba en el tren, estaba todo el personal del banco hundido y yo solo pude recordar,  pensar en su familia, pedirle a Dios por todos y quedarme hundido por no haberle dado otra vez las gracias.

Yo me acuerdo hoy de Susana, nada más llegar al despacho lo he hablado con Ana, y desde aquí quiero también que sea recordada, puesto que para mí es una héroe de las más importantes, las anónimas. Ella murió por lo que somos y es lo que sé que jamás olvidaré.

Decía Esquilio que “oye solo a medias el que oye solo una parte”.

Por todas las Susanas que murieron un día como hoy hace ya doce años, doce años mayor, estáis y estaréis siempre en mi memoria, todos os debemos mucho.

Joaquín Vázquez

 

 

Imaginé

3 Mar
Me imaginé capaz yo con tu arte,
De dar alegría a la tristeza,
De poner siempre todo por mi parte
Y juntos derrotar a la pereza. 


Me imaginé una sola alma,
Seguro de que podríamos con todo,
De tormenta, pasar al mar en calma.
Sonriendo, juntos, codo con codo.  


Hacer cortos minutos de una hora,
Noches de locura y  desenfreno,
Por el día señor yo y tu señora.


Pero ya enterrado en el treinteno,
es culpa de uno, cuando no enamora,
y culpa de una, no elegir lo bueno.

 

Yo “cosifico”, Tu “Cosificas, El “Cosifica”

20 Ene

Llevamos años “cosificando”.

¿Qué es “cosificar”? entiendo que, nada más y nada menos, que olvidarnos de ser lo que realmente somos y  buscar en nosotros y los demás siempre una puta concreta utilidad, hasta que esa utilidad nos subyuga, nos anula y no priva de nosotros mismos y, de los demás.

No escribo en esta ocasión sobre los juicios que emitimos que hacen que nos cerremos en la jaula de las primeras impresiones, en esta ocasión me refiero a la utilidad materialista que asignamos a otros y a nosotros mismos de forma ya tristemente automatizada, utilidad que es directamente proporcional al miedo intrínseco que tenemos para ser, SER joder, SER LO QUE SOMOS, y querer , sí querer y disfrutar de aquellos que son lo que son.

Creo que en esta primera parte de este post lo que me gustaría es que vieras este corto:

 

Nos vemos en unos días, a ver si coincidimos en nuestras conclusiones.

No me odies

13 Ene

No me odies, te lo pido por favor.

No te creas moralmente superior a mí.

Por creer.

 

No me odies, no inicies un conflicto inexistente,

Que separe otra vez a una generación.

Por pensar.

 

No me odies, por querer ser libre.

Por desear la libertad de los demás.

Por derecho.

 

No me niegues mis derechos.

Por no entender que sean justos.

Para ti.

 

No me juzgues por hacer,

Todo aquello que no te gusta hacer.

Por ser diferente.

 

No quieras para otros,

Lo que no quieres para ti.

Por injusto.

 

En definitiva, déjame ser quien quiera ser.

Déjame vivir, sin imponer.

Por respeto.

 

No participes, por no querer.

Pero no para joder.

Por sensatez.

 

No me mientas, en lo que no es verdad.

No te ocultes bajo una careta.

Por cumplir.

 

No te saltes las leyes.

Solo por no ser de tu agrado.

Por atentar.

 

No te creas más lista.

Pues en la humildad está la virtud.

Por servir.

 

Existe un Estado de Derecho.

No estaré, pero te espero en febrero, el 18.

Por saber que me odias y no sé por qué.

 

A Doña Rita Maestre, porque solo tú, eres…

 

 

Queridos Reyes Magos:

23 Dic

Hace poco leí: “Existe un momento en la vida que uno quiere dejar de ser niño y madurar, cuando maduras, que no suele ser cuando quieres, te das cuenta de que lo que ya jamás vas a volver a poder ser es niño otra vez”.

Hace mucho tiempo que no os escribo, grave error, quizá por creer que dejar de pediros me hacía más hombre, cuando ahora entiendo perfectamente que lo que era, era ser muy niño por querer lo que pedía.

Uno por lo tanto, retoma con diligencia tan sana tradición perdida, con la intención de volver a repetirla cada año, pero esta vez de forma diferente: no es para pedir, es para contar, no es para pedir, es para ofrecer, no es para pedir, es agradecer; ya por fin no quiero nada de lo que quería.

Agradezco poder hacerlo a tiempo, y saber que queda escrito, quizá ahora ya sí que me he hecho mayor.

Por ser esta la primera tras una larga ausencia, un punto de inflexión, puedo confesar que me arrepiento por haber querido correr tanto en dejar un etapa tan importante de la vida, me pase de listo, y como sé que por mucho que pase el tiempo, y meta la pata, vosotros siempre encontraréis ese mejor de mí; a ese niño que, aunque creció, forma parte indivisible de mi ser, del menú que me conforma; por todo como una mala canción sin estribillo, os escribo:

Perdón, por haber sido tan egoísta, por tantos caprichos, tantos juguetes pedidos a última hora en la cabalgata, mi mejor secreto, para que entre el tumulto saber si eráis capaz de oírlo y lo suficientemente mágicos. Perdón por no pensar nunca en el esfuerzo sobrehumano que costaba mi sonrisa, difícil de conseguir. Perdón por no haber ayudado con la carga de lo que pesaba para hacerme feliz. Perdón por quereros solo para mí, sin pensar que a lo mejor queríais un poco de espacio para quereros. Perdón por mi ignorancia y no saber que más gente también os podría necesitar. Perdón por no haberme dado cuenta de que alguno de los años pudierais estar cansados y exigiros dar incluso más, solo por mí. En definitiva, perdón por querer que solo mi vida fuera mágica, cuando los verdaderos magos sois vosotros.

Y gracias. Gracias por siempre haberos preocupado por mí desde la distancia. Gracias por haberme hecho darme cuenta de lo que es importante. Gracias por vuestra infinita generosidad. Gracias por no dejarme caer en la esclavitud de lo que hoy llamo cosas. Gracias por hacerme entender lo que significa Familia. Gracias por haberme obligado a acostarme las noches del día 5 para estar en plena forma y no haberme perdido detalle. Gracias por hacer que mis recuerdos sean más por momentos vividos. Gracias por haber hecho lo posible para que no tenga malos recuerdos. Gracias por no haberme dejado caer en frustraciones, ni complejos. Gracias por inculcarme, año tras año, que no soy yo el protagonista. Gracias por educarme para distinguir el mejor regalo. Gracias por dejarme ser libre y creer. Gracias por haberme dejado encontrar el oro, el incienso, la mirra. Gracias por el apoyo incondicional indirecto. Gracias por respetar mi búsqueda de mí.

En definitiva: Gracias por haber compartido vuestra magia conmigo.

Pues eso, encontré la fórmula de escribir lo que sé que ya sabéis, tardé tiempo, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Aquí yo, uno que sabe que jamás, haga lo que haga, podrá recompensaros  como se merecen mis queridos Reyes Magos.

Hasta el año que viene.

Joaquín

Que un mal día, no te joda el resto de tu vida.

3 Nov

Hace unos años conocí un tipo, una persona que iba vestido con un chándal de la selección española, donado. Sonreía, siempre que podía sonreía. Tuve la suerte que cruzo su camino con una tipa, hermana de otra, ambas con el denominador común que las quería y quiero. Ella supo enseguida entenderle y le introdujo en mi mundo sin querer; que si un hola por aquí, un adiós, un simple ¿Qué tal?, un primer choque de manos con mucha inseguridad, bueno sí, miedo, “acojonao” estaba “acojonao”. Todo por desconocimiento: Jesús, tiene sida por la mierda del caballo.

Su sonrisa en varios ascensores, ver a María quererle, me acercó, poco a poco, y él, empezó a romper fronteras en mis muros “intercerebrales” llenos de juicio.

Después de ya parte del viaje recorrido, creo que he hecho el trabajo necesario y gracias a un equipazo de amigos, entiendo mucho de vidas ni mejores, ni peores, sencillamente diferentes, ese yo va evolucionando. Sé que entre mentiras, hay verdades que nos tienen que hacer reflexionar sobre el tipo de sociedad que estamos tejiendo y a quien estamos dejando atrás y por qué.

Creo que no lo estamos haciendo bien cuando, como sociedad en conjunto, dejamos a su suerte a alguien que se cae y se ve abocado la soledad enganchada para la evasión, para poder cargar con la mochila de su vida.  Círculo virtuoso de autodestrucción. Quizá sea como en tantas películas, que fuera del “mundo perfecto” entre comillas, tiene que surgir uno, el de la dura vida real y de verdad que no está tan lejos de ti.

Pues sí, se apaga, Jesús se muere, una persona que no podía pasar de puntillas por una vida sin la mierda de la droga, seguro que por no haber encontrado un sitio en esta sociedad llena de empujones, por no haber podido dar salida a su gran pasión, el golf, por no haberle acompañado su circunstancia, por miedo. No sé, es que no tengo ni idea, lo que sí sé es que mis ojos no miran igual que hace diez años, tras conocerle.

Se hará difícil olvidar una mirada que quería vivir, sin que le correspondiera un cuerpo en sus huesos, postrado en una habitación en el Ramón y Cajal, aislado en un ala denominada “infecciosos”, por no haber podido con su cruz, muy difícil.

Pero prometo tenerla presente en la continuación de este camino, puesto que sé que me acabará guiando para algo bueno. De corazón sé que Jesús, por muchos tiros que finalmente dieran sentido a su vida, es un alma grande, jamás hizo daño a nadie, más que a sí mismo. Se va a ir sin más más riqueza que su sonrisa… ¿Acaso te puedes llevar algo más? Al igual que la lección que me dio un imberbe amigo no hace mucho, es para mí un héroe, puesto que tenía la capacidad de querer más, que ser querido y enseñar a muchos a superar sus miedos, entre otros a mí. Pronto se encontrará con su Tocayo, en un abrazo de consuelo.

En esta peregrinación hablaba con un “exenganchado”, me dolió la misma vida cuando me dijo: “No,  después de revelarme contra todo, hasta conmigo mismo, fue un solo mal día. La mujer que me quería cepillar se estaba pinchando caballo, yo ya había probado otras drogas, me ofreció y dije que sí, hoy me muero un poco cada día”.

Pues eso, uno solo, un mal día. Por ello escribo hoy, por seguir teniendo en mis pupilas la debilidad antes de la muerte, por ese mal día, por la mierda de la droga.

El mayor de los éxitos eres tú, y no estás solo… nunca estás solo.  Entiendo que todo logro que obtengas dopado, lo único que va a provocar es el hastío de ti mismo, la mentira tiene las patas muy cortas, y siempre te hace tropezar.

No tengas miedo en pedir ayuda para evitar esa crónica de una muerte anunciada; que ese mal día, no te joda el resto de tu vida.

Contra el apego, post recordatorio.

23 Sep

Tenía abandonado a mi calcetín, y así, ¿Cómo pretendo darle la vuelta?

Volvemos curso nuevo y no te creas que es por falta de ideas. Admiro a aquellos que pueden hacer de escribir una profesión, sin complejos, capaces de teclear por rutina, ordenando ideas, vomitando artículos, escribiendo genialidades; a mí, todavía me queda mucho camino y casi todo por aprender de los maestros. No sabes bien que cuesta arriba se hace en las páginas en blanco ordenar las palabras, sobre todo para que recen lo que realmente quieres decir. No te puedes ni imaginar la cantidad de post que he empezado en este mes, nada más cansino que escribir y borrar, escribir y borrar, sin que fuera su momento, llegarán, seguro, pero a su tiempo.

Este no lo puedo evitar, me lleva persiguiendo la necesidad de escribir a modo de recordatorio para no olvidarme jamás de algo importante: nada es mío. No quiero aburrirte, pero necesito escribirlo para recordarme que no tenga apego, que sea libre de la dependencia.

Creo que uno de nuestros mayores males es no disfrutar de lo que nos rodea en este instante, nuestra falta de seguridad y hacernos dependientes, por egoísmo, por miedo, por inseguridad, de personas, cosas, casas, amuletos, necesidades que acaban al final siendo más dueñas de nosotros que viceversa.

Si lo piensas y como bien me dijeron este verano un hombre con fortuna, ¿Por mucho que tengas, al final, dónde te lo vas a llevar? No estamos preparados para la grandiosidad de la perdida, pero a todos nos llega por igual.

Por ello creo que el apego es un engaño, no puede formar parte de mi vida, me hace esclavo de sentimientos que me alejan del sano carpe diem, del verdadero momento temporal importante. Si te quitaran todo, a todo el mundo de golpe y te enviaran a Buenos Aires, ¿No seguirías siendo tú? Me pregunto.

Dejas de ser libre cuando te vuelves dependiente de lo que no eres tú. Primero y me centro en lo más importante, la personas. Ninguna y repito, ninguna, te pertenece y pertenecerá jamás. Mis padres no son míos, mi futura mujer, no será mía y mis hijos, son solo fruto y responsabilidad hasta que se puedan desarrollar y realmente sean lo que verdaderamente son. Yo solo puedo ser, en la medida de lo que pueda, ejemplo, nada más.

La dependencia afectiva aleja del sentimiento generoso de amar. Si querer es posesivo, egoísta, amar, es entrega, generosidad y he aprendido que querer es tener la intención de apegarme a alguien. Ama hasta el delirio (Chaouen), que es todo lo contrario, entregarte a alguien. Hace tiempo escribí querer, querer, hoy escribiría querer amar. En español hemos sido capaces de desterrar el verbo amar, por cursi. ¿Te imaginas que los ingleses cambiaran el love por want?  Como quedaría de bien eso:“I want you”. Muchos hemos cometido el error de intentar proyectar en otra persona nuestro miedo a la soledad, exigir a otras personas por nuestras frustraciones, utilizarlas como instrumentos contra nuestro miedo e inseguridad. La vida es tan increíble que no puede ser protagonista aquel a quien necesitas, sino debes serlo tú para con aquella persona a la que puedas dar.

Tampoco pienses que quiero borrar mi disco duro, la memoria, el recuerdo, en nada se parecen al apego, los primeros forman parte de mí, son YO, tienen la fuerza de haberme forjado hasta este momento. Cuantas veces me acuerdo de personas que han marcado con mucho mi vida, para intentar no defraudarlas. Su muerte, no hizo más que alejarme físicamente, pero en mi conducta están presentes cuando finalmente me centro y hago las cosas bien, perviven en mí y hasta que yo viva.

Lo más in-trascendental es la esclavitud posesoria de bienes, droga adictiva puesto que una vez alcanzada una meta, nunca es suficiente, no te sacia, hasta que te paras un momento y te das cuenta de que te queda poco por vivir, y todo lo que tienes no te ha hecho más tú, normalmente provoca incluso el efecto contrario, alejando de facto a las personas que quieres. Cuando despiertas de la pesadilla, puede que sea demasiado tarde.

También sé que es muy difícil el ejercicio de dejarlo todo, pero es donde está nuestro verdadero yo, en no tener nada. Sabiendo tan bien la práctica, te preguntarás ¿Por qué no seguirá este tío, lo que escribe? Pues por el apego contra el que escribo. Ya lo dijo Jesús: “Déjalo todo y sígueme”, es decir en la nada está el todo, Él. Ese es el camino… pero hay que querer dar el primer paso y aceptar todas las consecuencias.

Egoísta, sí, consciente, por fin también. Voy poco a poco aprendiendo a quitarme esos yugos que inventados por mí, hacían que mi vida estuviera encarcelada. Ahora entiendo el secreto, aunque siga nadando entre los dos mundos, exterior e interior, tengo conciencia de que nuestro mayor éxito es construirnos desde dentro.

No quiero ser cínico, tengo cosas, quizás demasiadas, pero ninguna ya supera su utilidad.

Escribo este post en honor a Carlos de Foucauld, al que rezo para que me siga haciendo ver lo importante que es no tener apego a nadie, ni a nada, para poder darlo todo y confiar en lo verdaderamente importante.

Someone told me long ago…

FENOMENAL

31 Jul

Tengo una muy buena amiga americana que me dice que no entiende como a todos los Españoles nos va siempre FENOMENAL.

Pensándolo mucho he llegado a la conclusión de que tiene más razón que una santa y todos, y me incluyo, hemos caído en la trampa de escondernos detrás de semejante “palabro”.

Situación:

Te vas a cenar, territorio amigo,  quedas con varios “conocidos” algunos amigos de verdad, otros no, denominador común, a todos les va fenomenal.

Parece que reconocer dentro de la manada humana que puedes llegar a tener cualquier problema es signo de debilidad, ellas siempre bien, ellos siempre mejor, todos: contentos.

“Fulanito: ¿qué tal? Fenomenal, todo fenomenal. Pero no sabéis que fuerte lo de menganito (Este no es está en la cena). Se aprovecha la tesitura para una caza imaginaria y zas, acaba despellejado virtualmente en el salón y con la cabeza colgada cual trofeo.  Todos relajados, pufffff, no se ha opinado sobre nadie de los presentes, no se ha adentrado en ninguna pregunta que pueda desmontar ese FENOMENAL. Victoria.”

Abro un breve paréntesis en la cena para decir que una de las cosas que he entendido últimamente es que la palabra mágica se llama tiempo, ahora eso sí, requiere dar de ti mucho más que antes, puesto que no es solo estar, es observar, escuchar, atender y sí, he descubierto que a mí me encanta dedicar tiempo a las personas y conocer, casi todos te sorprenden.

Vuelvo a la cena, los humanos más valientes son aquellos que por cualquier factor x, son los primeros que tienen abandonar la manada, dentro de alguna manera saben que el ritual de la caza de “menganito”, se va a repetir. Beso, beso, abrazo, mano, muchas gracias y después de mucho fenomenal, se cierra la puerta y….

“¿Sabes? Pues no les va tan bien, tienen muchos problemas y parece que se van a separar. ¿Has visto cómo se miran? ¿Ella que broncas, como le aguanta?, pues creo que el está buscando curro etcétera y etcétera”

Parece que los primeros que se van son los que están más expuestos a ser los siguientes trofeos, yo creo que por eso en España hacemos tanta sobremesa.

Te preguntarás de que va este post. Para mí es un ejercicio de transparencia para afrontar otra de las enfermedades del siglo XXI, el antídoto contra los “fenomenal” falsos es la eliminación de juicios, es la verdad, es no tener envidia, es buscar más en ti y mucho menos en los demás, es no justificarte, ante terceros, es empezar a cambiar con humildad una actitud viciada.

Hemos entrado en una rutina que parece que si muestras cualquier atisbo de debilidad, los juicios de terceros van a hacer mella en nuestras familias, trabajo, amistades, VIDA y es completamente falso. Baste decir que espero que de verdad te vaya fenomenal, vulgarmente de puta madre, pero tengo más claro que al agua, que la vida no radica en la apariencia perfecta de los acontecimientos.

Tenemos una enfermedad inherente a nuestro sistema social: juzgar. El tener nuestros propios juicios sobre los demás, hace que se produzca auténtico pavor por los mismos juicios que otros inversamente puedan tener sobre nosotros, el resultado: FENOMENAL.

Parece que si uno no tiene una familia perfecta, nuestros hijos no son perfectos, nuestra relación con mujer/marido es perfecta, que tu casa es la más perfecta, que te vas de veraneo al sitio perfecto y  yo me pregunto ¿Qué narices más da la perfección?

Es lo que llamo el efecto “Zara Home”: todo es muy perfecto, pero todos lo tenemos igual, su éxito, que pensemos que como otro los tienen, con poco margen de error, has acertado.

Algo básico que tenemos que aprender es que si juzgas serás juzgado, y todo empieza juzgándonos primero a nosotros mismos. No te juzgues, vive, apasionadamente, eres ya perfecto/a.

Si vives en la mentira, los demás no te perjudican, te haces daño a ti. Está claro que lo que no vas es a ir por las cenas siendo el palizas que siempre cuenta todo aquello que no viene a cuento, en esta ocasión la situación de lugar es importante, pero no vivas en contra de la verdad, puesto en este castillo de naipes, siempre vas a ser tú el que coloque las cartas, si imitas a otros, si esperas a que otros lo hagan por ti, será un castillo sí, pero no el tuyo.

Todo aquello que vas metiendo en el cajón obscuro de lo imperfecto, acaba haciendo que seas cada vez más esclavo de ese cajón y de los juicios. No le dediques ni un minuto a qué pensarán los demás sobre  tu vida no perfecta, puesto que las vidas no se definen como tal, vive, y toda experiencia lo que hace es ser más tú.

Efectivamente y no es noticia, la perfección no existe, la realidad supera la ficción y tu vida no es una película. Tu, tu vida es un conjunto de imperfecciones, que tenga armonía solo depende de ti.

No pierdas el tiempo juzgando, pero dedica todo el tiempo a conocer, sin tener miedo a preguntar, a rascar para quitar la primera capa de mierda socialmente establecida.  Lo mejor está en el fondo, muy en el fondo, cual tesoro, una vez encontrado, mucho más enriquecido.

La otra pata importante de todo esto, es que te traiga al pairo los juicios de los demás, que no consejos, recomendaciones,  pero sí lo juicios  malignos de aquellos que ni te conocen, y que no se van a molestar en conocerte, pero se lo van a pasar pipa despellejándote hasta que se den cuenta del tiempo perdido y la estupidez, sobre todo por la mentira al descubrir que lo que han hecho es despellejar a alguien que de verdad no saben quien es, peor aun, no han dedicado un minuto a conocerse a si mismos. Sorpréndeles.

Pues eso te quería escribir, llevo tiempo gracias a otra amiga Susana, trabajando en la reconducción de hábitos mal adquiridos. Nunca es tarde si la dicha es buena. Y el resultado está siendo mucho mejor de lo que esperaba: Me importan aquellos que me quieren conocer.

Feliz fin de curso, descansa y que el curso que viene nos volvamos a encontrar.

Vive sin cadenas imaginarias, más si te las quieren poner otros. JE VEUX.

https://www.youtube.com/watch?v=eMo2p70b4KA

¡¡¡Alejandría a la Soltería!!!

22 Jul

¿Es Egoísta el soltero
por no haberse regalado?
No con la cabeza al cero,
Uno bien se lo ha pensado.

Es gracioso ser soltero,
De tu vida han opinado,
Que si simple, si el dinero,
O bien eres desjuiciado.

Lo mejor de ser soltero,
Es el no tener pasado,
Hago siempre lo que quiero,
Más que cualquiera casado.

Lo bueno de ser soltero
Es que no me he equivocado.
Y aunque es ella lo que espero,
No me he metido en tinglado.

Que conste en acta el soltero,
No es que no haya madurado,
Aunque suene palabrero,
Respeta mucho ese estado.

Lo grande de ser soltero,
Es que no me he divorciado,
No me ponen ningún pero,
Y no hay hijo malcriado.

Y si tú estás bien casado,
No me seas tan grosero,
Que si no hay cambio, pesado,
Es por querer ser soltero.

Si ya me lo has preguntado,
No vale solo un rasero,
Pues es de maleducado,
Y ser un poco buitrero.

Y si nunca has ayudado
No me seas cebollero,
Cortante y muy afilado.
¡¡No seas tan carroñero!!

Que uno actúa con esmero
Por lo que siempre ha soñado,
Conquistar cual caballero
A ella, que no ha llegado.