Que jamás la excusa sea el tiempo.

30 Dic

Cuando decimos que se acaba un año y empieza otro parece que tenemos que hacer análisis de todo, menos de conciencia, por lo pasado. Pasa un año, está pasando el tiempo, los días, semanas y meses; cambiamos de año y yo me pregunto hoy: ¿Qué es el tiempo?

Fuimos nosotros solos los que al albur de los latidos empezamos a encuadrar nuestras vidas en segundos, minutos, horas, semanas, meses y años, y decidimos “encapsularnos” dentro del tiempo. Piénsalo, algo que nace dentro de nosotros mismos, se revuelve ahora contra nosotros.

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Llevo por lo tanto muchos meses sin volver a escribir en este blog, efectivamente puede que haya pasado mucho tiempo, pero te aseguro que a mí, se me ha pasado volando.

Hoy decido volver a escribir por haberme dado cuenta como creyente que nuestro tiempo, en nada se parece al Suyo, y ya sabes que este Blog lo utilizo no solo para contar, también para poder dejar por escrito lo aprendido. Si no crees solo tienes que cambiarle a Él por lo que tú quieras, pero de verdad que lo que creo importante es aprender que la vida no está para ser secuestrada por un tic o un tac, requiere entender que hay que aceptar, más pronto que tarde, algo que es maravillosamente justo: saber que desde que naces, empiezas a morir… por lo que todo lo que pase entre esos dos momentos históricos personales depende de una actitud y una aceptación, cuanto mejor sea la primera y más rápida la segunda, mayor será la recompensa.

Hay muchos estándares que quieren que cumplas unas normas no escritas: si no te casas antes de los 30, si no has tenido hijos antes de los 35, si no has tenido novia, si no has tenido novio, si has acabado la universidad, si no, si no, si no.  

Pero tienes que analizar bien y comprender que sus momentos vitales, no son tus momentos vitales y punto, no caigas en el error de jugar a “sus” juegos del tiempo.

Yo te escribo hoy por conocimiento de causa que salgas de ahí, no caigas en el prejuicio temporal de terceros, cuando hagas, haz, cuando sueñes, sueña, no dejes de soñar y que el paso de tu vida haga cumplir lo que es para ti importante.  No depende del tic, ni del tac, depende de ti, para mí, depende de Él, contigo. 

Una de mis frases favoritas es: “Si quieres que Dios sonría, cuéntale tus planes”, yo suelo añadir que se descojona.

Tengo uno de mis mejores amigos que planificó su vida en una hoja de excell para sus cuatro hijos, papel mojado cuando nació su quinta, una crack por cierto. 

Muchos a mí me juzgaron por no haber encontrado a la mujer que siempre he llamado Ti, por no tener esperanza, paciencia, esperanza que nunca perdí con razón y que razón tenía. Mis tiempos, no eran sus tiempos. 

Me preguntan que cuando voy a ser tal, o cual, yo lo único que sé a ciencia cierta es que intentar actuar en conciencia es lo que hace de mí, la mejor versión ante cualquier secuestro temporal. Muchos me dicen que porque no soy político, y yo sé que soy político por querer servir en cada momento, sus creencias son solo creencias, no hechos. 

El tiempo no hace quien eres, eres tú a ti mismo.

El tiempo no perdona, eres tú quien perdona.

El tiempo no cura, eres tú el que se cura y depende de ti hacerlo cuanto antes.

El tiempo no olvida, eres tú quien elige hacerlo.

El tiempo no pasa, es tu vida la que pasa.

El tiempo, que sería de nosotros si no tuviéramos el tiempo tal y como lo conocemos y concebimos.

Bueno pues eso, sí, se acaba el año, el tiempo pasa, pasamos al 2017, si sumas 2+1+7= 10, depende de ti que sea o no sea el momento , TU MOMENTO, que jamás sea la excusa el tiempo mal entendido.

Siempre hay una razón para vivir.

29 Abr

Cada uno tenemos una forma de afrontar este camino, de una manera, de otra, sin fe, con ella, con alegría, tristeza, con decencia, sin decencia. Cada uno tenemos la libertad en nuestro quehacer diario y decidir si hacer el bien, hacer el mal, ayudar, perjudicar, alabar o criticar. Podemos ser responsables o irresponsables para con los que nos rodean, hacer caso o no a los que nos critican, entender que somos instrumentos o no, podemos decidir si sí, o si no.

Que quiero decir con todo esto, que no formes parte de la masa, aunque estemos en una autopista donde nos encontramos con unos, con otros, creo que no debemos caer en el “borreguismo”. No hay que seguir los pasos de flautistas que quieren decidir sobre tu destino, llevándote al abismo de las necesidades, del egoísmo, de los placeres mundanos, de la crueldad, de lo indecente, de la falta de sentir, de ser capaz de hacer por la atracción del mal lo que nunca serías capaz de hacer solo, todo para que pierdas la mayor de las fuerzas, la tuya.

Estamos antes un grupo de oligarcas que solo pretende que se creen dos mundos, el de los que sirven y el de los servidos, todos igual de entretenidos para fines sin sentido, uno de ellos el consumo.

Obvio que no da igual el cómo, importa que tengas conciencia. Si dejamos de saber lo que está bien y está mal, si dejamos de entender lo que es decente e indecente, estamos creando una sociedad vacua, y por lo tanto muerta como grupo. Solo podrán vencer en una sociedad amoral, aquellos que conocen la moral, sabiendo diferenciar de la ética, de lo correcto, aquello que va más allá de religiones, ideologías, partidos, va de ti, de tu encuentro contigo mismo en todos lo momentos vitales, a ti mismo.

Algunos que me leéis estaréis pensando en mi Fe, en nada tiene que ver, puesto que después de haberlo leído, no es cuestión de Fe, si de tradición filosófica. Necesitamos pensar más con el corazón y sentir con la cabeza, la frase no es mía, es copiada, pero refleja realmente el sentido de este post.

Yo sí, creo en Él en mí, quizá nunca pueda explicarlo pero sé que es un regalo que no puedes exigir a nadie, lo que sí que puedo pedir al que no cree, no es buscarle a Él, pero sí hacerte un favor para recorrer el camino, es parar y buscarte a ti, en ti. Aunque no lo creas, no se diferencia tanto y es algo que defienden otras religiones o filósofos, Confucio, Budha, Santo Tomás, Shopenhauer, Kant o San Agustín.

Kant escribía sobre la diferencia entre lo bello y lo sublime, si es verdad que ambas acepciones pueden tener denominadores comunes, no es lo mismo ser bello, a ser sublime.

Si yo pudiera decirte cómo, te respondería siendo libre, que nada ni nadie, coarte tu libertad interior.

Recomiendo el libro de Victor Frankl, “El hombre en busca de sentido”. Judío superviviente un campo de concentración que tiene mucha más capacidad de explicarlo que yo. Sobrevivir para él representaba el valor de la libertad, el amor por el ser humano y por la vida misma.

 

Si para el Doctor Frankl la desesperanza es= sufrimiento- no dar sentido, hace poco vi un video donde un señor decía que la fórmula de la vida es = (Conocimiento + Habilidad) * Actitud

Por lo tanto una vez que sabes que la actitud y dar un sentido, puede ser tu brújula que dé dirección a los pasos en el camino de tu vida, no tienes excusa, puesto que solo depende de ti. “Necesitamos aprender por nosotros mismos que lo que importa es si la vida espera algo de nosotros.”

Hace poco hablaba sobre este tema en una terraza de Madrid y sin duda, nuestra conclusión es que nuestro camino sabemos que es diferente, teniendo conciencia de nuestra libertad, nuestra libertad interior.

Que en tu camino nadie influya para hacer aquello que no te haga libre, desde tu interior puedes ganar todas las batallas: siempre hay una razón para vivir.

A Don Carlos Argos

26 Abr

Querido Carlos;

Hoy es un día triste, te hubiera llamado y nos hubiéramos reunido en tu despacho, hubiera ido a pedirte consejo, pero no estás.

Por eso no me queda más remedio que escribirte en este espacio personal para pedirte perdón. Hoy me ha tocado hacer algo que jamás pensaba que iba a hacer, pero como bien hablábamos en nuestras comidas, como en una buena película western que tanto te gustaban, uno tiene que tomar decisiones y tirar para adelante sabiendo asumir las consecuencias,  el final puede ser inesperado pero lo lógico es que ganen los buenos.  Este foro lo integramos un grupo de personas formadas, un “equipazo”, con ideas e ilusión, del que estarías orgulloso por ser representativo de todo el centro derecha, de los nuestros y de aquellos que son mucho más liberales que nosotros, que lo único que quieren es que el Partido que tanto os costó levantar vuelva a la senda de la decencia, recupere proyectos que ilusionen, se formen los mejores equipos y no se arrincone a personas por solo pensar diferente, que se escuche al que tiene algo que aportar, que llegue el mejor de los mejores para cada puesto.

Mi posición no ha sido nada fácil, me he acordado mucho de ti este tiempo, de verdad que sabes que he reflexionado mucho, pero llegó el temido momento del que hablamos y que tú y yo sabemos. Ahora es cuando es necesario volver a reconstruir lo que tanto os costó construir, con vuestra salud, tiempo, generosidad y entrega. No cabe duda de que sé que algunos entenderán que es un gesto desleal, puede que a ciertas personas sí, pero al Partido jamás.

Vuestra generosidad generacional ha servido para que hayamos vivido muy bien, pero se han torcido las cosas. Si Carlos, estamos en un momento donde hemos pasado de la ilusión de construir un Partido, de ganar, transformar pueblos, ciudades, un país y pensar en los demás, a tener un partido donde muchos se han aprovechado de las siglas, por y para ellos, el Partido Popular ha sido utilizado para lo contrario para lo que nació, nació para servir y se han servido de él, nació para construir, nació por un país, para defender un modelo de vida y muchos solo han pensado en sí mismos, siendo injusto con la mayoría decente, han pensado solo en su permanencia contra los intereses ya no solo de los afiliados, sino de todos los españoles.

Es ahora donde por responsabilidad y por vuestro recuerdo,  hemos pasado a la acción un grupo de jóvenes con ilusión, o ya no tan jóvenes, para recuperar la decencia y el verdadero fin de nuestro partido, que no es un logotipo, es el resumen de defensa de principios, de mucho trabajo, de ideas, proyectos, de reformas, herencia de grandes maestros como Don Manuel, del que siempre fuiste escudero.

Por todo quería pedirte perdón por haber llegado a este punto, pero sigo creyendo que podemos recupera nuestro partido, ese partido donde no se juzga, se trabaja, donde no se critica al compañero, se intenta ser mejor que el adversario, convencer incluso a muchos que jamás pensaron en votarnos, las siglas que uno llevaba con orgullo y la cabeza alta a la calle, a las universidades, a los hospitales, en el metro, pueblos, ciudades, Europa, por saber que entregabas parte de tu vida, por el bien común, por unos principios, por la vocación de dar, sin querer que el ego recibiera nada a cambio.

Pero no ganan los que utilizan el partido para su fin, sin saber la labor tan importante que es un partido en todos aquellos sitios donde está, el respeto a sus bases, garantía de gobiernos, tenemos que pedir perdón, resetear y que la tormenta de corrupción e indecencia nos haya dejado huella para que jamás se vuelva a repetir.

Lo importante que es que los ciudadanos tengan claro que el Partido Popular significa todos los valores e ideas decentes, significa mérito, esfuerzo y trabajo, y que no se ha ido, que vuelve para creer en España como país de ciudadanos libres e iguales, donde sin juzgar trabaja por todos, donde se defiende a la familia como garantía de futuro, donde se trabaja por la igualdad de oportunidades, se gestiona el dinero de los ciudadanos de forma impecable y lideran los que convencen, a sabiendas de que hay que trabajar por los más importantes, los ciudadanos, por nuestro país, España.

Me despido Carlos desde mi rincón, para decirte que  me acuerdo de ti mucho, gracias por haberme hecho afortunado por considerarme amigo tuyo.

Un abrazo, rezo por ti, espero que no estés mucho en el purgatorio que aunque creas que te divierte más que el cielo, este es el sitio donde te corresponde estar.

Joaquín

 

 

11 de marzo

11 Mar

Todos los 11 de marzo me acuerdo de Susana.

  Susana trabajaba en el Banco Barclays en la calle Príncipe de Vergara, desde que era enano me ayudaba a hacer todas las gestiones de la cuenta que me había abierto mi padre, para meter mis ahorros y creerme alguien sin tener nada. 

  Acababa de ser madre, tenía una nueva criatura salida del horno hacía no mucho tiempo. Todo eran siempre facilidades con la mayor complicidad. Cuando necesitaba un dinerillo me lo daba y saltándose las normas, dejaba el comprobante en  su cajón y esperaba a que luego mi padre fuera a firmarle el extracto bancario, me guiñaba un ojo y yo dando las gracias sin saber como funcionaba nada, ni el favorazo que me hacía, me iba.

  Siempre los españoles nos preguntamos que hacíamos ese día, yo estaba trabajando en Alemania, en Intel, y me desperté con la noticia de los atentados. Gente de todo el mundo me vino a ver a mi pequeño cubículo de becario para preguntarme si todo bien, aunque sabía que mi familia estaba bien, no estaba bien. 

  Pedí permiso para venir a España y mi jefe me animó, cogí billete de avión y me vine a España para estar en mi país, vine a Madrid, mi ciudad a ser cómplice de nuestra historia. Recuerdo recordar el día antes de irme a un curso de verano que mataron a Miguel Angel Blanco, ese día me cambio la vida, después de ver y participar en una manifestación donde todos éramos uno,  decidí  que tenía que participar.

Esos días dejamos de ser uno, por culpa de todos, pero tenía que seguir participando, y una historia concadenada con esta, hace que siga sintiendo esa responsabilidad.

Mis amigos por teléfono me contaban la valentía de tantos, el esfuerzo de médicos, enfermeros, ambulancias, taxistas, todos haciendo colas para donar sangre y no quería ser menos.

Cuando llegué, me contaron lo de Susana, ella iba en el tren, estaba todo el personal del banco hundido y yo solo pude recordar,  pensar en su familia, pedirle a Dios por todos y quedarme hundido por no haberle dado otra vez las gracias.

Yo me acuerdo hoy de Susana, nada más llegar al despacho lo he hablado con Ana, y desde aquí quiero también que sea recordada, puesto que para mí es una héroe de las más importantes, las anónimas. Ella murió por lo que somos y es lo que sé que jamás olvidaré.

Decía Esquilio que “oye solo a medias el que oye solo una parte”.

Por todas las Susanas que murieron un día como hoy hace ya doce años, doce años mayor, estáis y estaréis siempre en mi memoria, todos os debemos mucho.

Joaquín Vázquez

 

 

Imaginé

3 Mar
Me imaginé capaz yo con tu arte,
De dar alegría a la tristeza,
De poner siempre todo por mi parte
Y juntos derrotar a la pereza. 


Me imaginé una sola alma,
Seguro de que podríamos con todo,
De tormenta, pasar al mar en calma.
Sonriendo, juntos, codo con codo.  


Hacer cortos minutos de una hora,
Noches de locura y  desenfreno,
Por el día señor yo y tu señora.


Pero ya enterrado en el treinteno,
es culpa de uno, cuando no enamora,
y culpa de una, no elegir lo bueno.

 

Yo “cosifico”, Tu “Cosificas, El “Cosifica”

20 Ene

Llevamos años “cosificando”.

¿Qué es “cosificar”? entiendo que, nada más y nada menos, que olvidarnos de ser lo que realmente somos y  buscar en nosotros y los demás siempre una puta concreta utilidad, hasta que esa utilidad nos subyuga, nos anula y no priva de nosotros mismos y, de los demás.

No escribo en esta ocasión sobre los juicios que emitimos que hacen que nos cerremos en la jaula de las primeras impresiones, en esta ocasión me refiero a la utilidad materialista que asignamos a otros y a nosotros mismos de forma ya tristemente automatizada, utilidad que es directamente proporcional al miedo intrínseco que tenemos para ser, SER joder, SER LO QUE SOMOS, y querer , sí querer y disfrutar de aquellos que son lo que son.

Creo que en esta primera parte de este post lo que me gustaría es que vieras este corto:

 

Nos vemos en unos días, a ver si coincidimos en nuestras conclusiones.

No me odies

13 Ene

No me odies, te lo pido por favor.

No te creas moralmente superior a mí.

Por creer.

 

No me odies, no inicies un conflicto inexistente,

Que separe otra vez a una generación.

Por pensar.

 

No me odies, por querer ser libre.

Por desear la libertad de los demás.

Por derecho.

 

No me niegues mis derechos.

Por no entender que sean justos.

Para ti.

 

No me juzgues por hacer,

Todo aquello que no te gusta hacer.

Por ser diferente.

 

No quieras para otros,

Lo que no quieres para ti.

Por injusto.

 

En definitiva, déjame ser quien quiera ser.

Déjame vivir, sin imponer.

Por respeto.

 

No participes, por no querer.

Pero no para joder.

Por sensatez.

 

No me mientas, en lo que no es verdad.

No te ocultes bajo una careta.

Por cumplir.

 

No te saltes las leyes.

Solo por no ser de tu agrado.

Por atentar.

 

No te creas más lista.

Pues en la humildad está la virtud.

Por servir.

 

Existe un Estado de Derecho.

No estaré, pero te espero en febrero, el 18.

Por saber que me odias y no sé por qué.

 

A Doña Rita Maestre, porque solo tú, eres…

 

 

Queridos Reyes Magos:

23 Dic

Hace poco leí: “Existe un momento en la vida que uno quiere dejar de ser niño y madurar, cuando maduras, que no suele ser cuando quieres, te das cuenta de que lo que ya jamás vas a volver a poder ser es niño otra vez”.

Hace mucho tiempo que no os escribo, grave error, quizá por creer que dejar de pediros me hacía más hombre, cuando ahora entiendo perfectamente que lo que era, era ser muy niño por querer lo que pedía.

Uno por lo tanto, retoma con diligencia tan sana tradición perdida, con la intención de volver a repetirla cada año, pero esta vez de forma diferente: no es para pedir, es para contar, no es para pedir, es para ofrecer, no es para pedir, es agradecer; ya por fin no quiero nada de lo que quería.

Agradezco poder hacerlo a tiempo, y saber que queda escrito, quizá ahora ya sí que me he hecho mayor.

Por ser esta la primera tras una larga ausencia, un punto de inflexión, puedo confesar que me arrepiento por haber querido correr tanto en dejar un etapa tan importante de la vida, me pase de listo, y como sé que por mucho que pase el tiempo, y meta la pata, vosotros siempre encontraréis ese mejor de mí; a ese niño que, aunque creció, forma parte indivisible de mi ser, del menú que me conforma; por todo como una mala canción sin estribillo, os escribo:

Perdón, por haber sido tan egoísta, por tantos caprichos, tantos juguetes pedidos a última hora en la cabalgata, mi mejor secreto, para que entre el tumulto saber si eráis capaz de oírlo y lo suficientemente mágicos. Perdón por no pensar nunca en el esfuerzo sobrehumano que costaba mi sonrisa, difícil de conseguir. Perdón por no haber ayudado con la carga de lo que pesaba para hacerme feliz. Perdón por quereros solo para mí, sin pensar que a lo mejor queríais un poco de espacio para quereros. Perdón por mi ignorancia y no saber que más gente también os podría necesitar. Perdón por no haberme dado cuenta de que alguno de los años pudierais estar cansados y exigiros dar incluso más, solo por mí. En definitiva, perdón por querer que solo mi vida fuera mágica, cuando los verdaderos magos sois vosotros.

Y gracias. Gracias por siempre haberos preocupado por mí desde la distancia. Gracias por haberme hecho darme cuenta de lo que es importante. Gracias por vuestra infinita generosidad. Gracias por no dejarme caer en la esclavitud de lo que hoy llamo cosas. Gracias por hacerme entender lo que significa Familia. Gracias por haberme obligado a acostarme las noches del día 5 para estar en plena forma y no haberme perdido detalle. Gracias por hacer que mis recuerdos sean más por momentos vividos. Gracias por haber hecho lo posible para que no tenga malos recuerdos. Gracias por no haberme dejado caer en frustraciones, ni complejos. Gracias por inculcarme, año tras año, que no soy yo el protagonista. Gracias por educarme para distinguir el mejor regalo. Gracias por dejarme ser libre y creer. Gracias por haberme dejado encontrar el oro, el incienso, la mirra. Gracias por el apoyo incondicional indirecto. Gracias por respetar mi búsqueda de mí.

En definitiva: Gracias por haber compartido vuestra magia conmigo.

Pues eso, encontré la fórmula de escribir lo que sé que ya sabéis, tardé tiempo, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Aquí yo, uno que sabe que jamás, haga lo que haga, podrá recompensaros  como se merecen mis queridos Reyes Magos.

Hasta el año que viene.

Joaquín

Que un mal día, no te joda el resto de tu vida.

3 Nov

Hace unos años conocí un tipo, una persona que iba vestido con un chándal de la selección española, donado. Sonreía, siempre que podía sonreía. Tuve la suerte que cruzo su camino con una tipa, hermana de otra, ambas con el denominador común que las quería y quiero. Ella supo enseguida entenderle y le introdujo en mi mundo sin querer; que si un hola por aquí, un adiós, un simple ¿Qué tal?, un primer choque de manos con mucha inseguridad, bueno sí, miedo, “acojonao” estaba “acojonao”. Todo por desconocimiento: Jesús, tiene sida por la mierda del caballo.

Su sonrisa en varios ascensores, ver a María quererle, me acercó, poco a poco, y él, empezó a romper fronteras en mis muros “intercerebrales” llenos de juicio.

Después de ya parte del viaje recorrido, creo que he hecho el trabajo necesario y gracias a un equipazo de amigos, entiendo mucho de vidas ni mejores, ni peores, sencillamente diferentes, ese yo va evolucionando. Sé que entre mentiras, hay verdades que nos tienen que hacer reflexionar sobre el tipo de sociedad que estamos tejiendo y a quien estamos dejando atrás y por qué.

Creo que no lo estamos haciendo bien cuando, como sociedad en conjunto, dejamos a su suerte a alguien que se cae y se ve abocado la soledad enganchada para la evasión, para poder cargar con la mochila de su vida.  Círculo virtuoso de autodestrucción. Quizá sea como en tantas películas, que fuera del “mundo perfecto” entre comillas, tiene que surgir uno, el de la dura vida real y de verdad que no está tan lejos de ti.

Pues sí, se apaga, Jesús se muere, una persona que no podía pasar de puntillas por una vida sin la mierda de la droga, seguro que por no haber encontrado un sitio en esta sociedad llena de empujones, por no haber podido dar salida a su gran pasión, el golf, por no haberle acompañado su circunstancia, por miedo. No sé, es que no tengo ni idea, lo que sí sé es que mis ojos no miran igual que hace diez años, tras conocerle.

Se hará difícil olvidar una mirada que quería vivir, sin que le correspondiera un cuerpo en sus huesos, postrado en una habitación en el Ramón y Cajal, aislado en un ala denominada “infecciosos”, por no haber podido con su cruz, muy difícil.

Pero prometo tenerla presente en la continuación de este camino, puesto que sé que me acabará guiando para algo bueno. De corazón sé que Jesús, por muchos tiros que finalmente dieran sentido a su vida, es un alma grande, jamás hizo daño a nadie, más que a sí mismo. Se va a ir sin más más riqueza que su sonrisa… ¿Acaso te puedes llevar algo más? Al igual que la lección que me dio un imberbe amigo no hace mucho, es para mí un héroe, puesto que tenía la capacidad de querer más, que ser querido y enseñar a muchos a superar sus miedos, entre otros a mí. Pronto se encontrará con su Tocayo, en un abrazo de consuelo.

En esta peregrinación hablaba con un “exenganchado”, me dolió la misma vida cuando me dijo: “No,  después de revelarme contra todo, hasta conmigo mismo, fue un solo mal día. La mujer que me quería cepillar se estaba pinchando caballo, yo ya había probado otras drogas, me ofreció y dije que sí, hoy me muero un poco cada día”.

Pues eso, uno solo, un mal día. Por ello escribo hoy, por seguir teniendo en mis pupilas la debilidad antes de la muerte, por ese mal día, por la mierda de la droga.

El mayor de los éxitos eres tú, y no estás solo… nunca estás solo.  Entiendo que todo logro que obtengas dopado, lo único que va a provocar es el hastío de ti mismo, la mentira tiene las patas muy cortas, y siempre te hace tropezar.

No tengas miedo en pedir ayuda para evitar esa crónica de una muerte anunciada; que ese mal día, no te joda el resto de tu vida.

Contra el apego, post recordatorio.

23 Sep

Tenía abandonado a mi calcetín, y así, ¿Cómo pretendo darle la vuelta?

Volvemos curso nuevo y no te creas que es por falta de ideas. Admiro a aquellos que pueden hacer de escribir una profesión, sin complejos, capaces de teclear por rutina, ordenando ideas, vomitando artículos, escribiendo genialidades; a mí, todavía me queda mucho camino y casi todo por aprender de los maestros. No sabes bien que cuesta arriba se hace en las páginas en blanco ordenar las palabras, sobre todo para que recen lo que realmente quieres decir. No te puedes ni imaginar la cantidad de post que he empezado en este mes, nada más cansino que escribir y borrar, escribir y borrar, sin que fuera su momento, llegarán, seguro, pero a su tiempo.

Este no lo puedo evitar, me lleva persiguiendo la necesidad de escribir a modo de recordatorio para no olvidarme jamás de algo importante: nada es mío. No quiero aburrirte, pero necesito escribirlo para recordarme que no tenga apego, que sea libre de la dependencia.

Creo que uno de nuestros mayores males es no disfrutar de lo que nos rodea en este instante, nuestra falta de seguridad y hacernos dependientes, por egoísmo, por miedo, por inseguridad, de personas, cosas, casas, amuletos, necesidades que acaban al final siendo más dueñas de nosotros que viceversa.

Si lo piensas y como bien me dijeron este verano un hombre con fortuna, ¿Por mucho que tengas, al final, dónde te lo vas a llevar? No estamos preparados para la grandiosidad de la perdida, pero a todos nos llega por igual.

Por ello creo que el apego es un engaño, no puede formar parte de mi vida, me hace esclavo de sentimientos que me alejan del sano carpe diem, del verdadero momento temporal importante. Si te quitaran todo, a todo el mundo de golpe y te enviaran a Buenos Aires, ¿No seguirías siendo tú? Me pregunto.

Dejas de ser libre cuando te vuelves dependiente de lo que no eres tú. Primero y me centro en lo más importante, la personas. Ninguna y repito, ninguna, te pertenece y pertenecerá jamás. Mis padres no son míos, mi futura mujer, no será mía y mis hijos, son solo fruto y responsabilidad hasta que se puedan desarrollar y realmente sean lo que verdaderamente son. Yo solo puedo ser, en la medida de lo que pueda, ejemplo, nada más.

La dependencia afectiva aleja del sentimiento generoso de amar. Si querer es posesivo, egoísta, amar, es entrega, generosidad y he aprendido que querer es tener la intención de apegarme a alguien. Ama hasta el delirio (Chaouen), que es todo lo contrario, entregarte a alguien. Hace tiempo escribí querer, querer, hoy escribiría querer amar. En español hemos sido capaces de desterrar el verbo amar, por cursi. ¿Te imaginas que los ingleses cambiaran el love por want?  Como quedaría de bien eso:“I want you”. Muchos hemos cometido el error de intentar proyectar en otra persona nuestro miedo a la soledad, exigir a otras personas por nuestras frustraciones, utilizarlas como instrumentos contra nuestro miedo e inseguridad. La vida es tan increíble que no puede ser protagonista aquel a quien necesitas, sino debes serlo tú para con aquella persona a la que puedas dar.

Tampoco pienses que quiero borrar mi disco duro, la memoria, el recuerdo, en nada se parecen al apego, los primeros forman parte de mí, son YO, tienen la fuerza de haberme forjado hasta este momento. Cuantas veces me acuerdo de personas que han marcado con mucho mi vida, para intentar no defraudarlas. Su muerte, no hizo más que alejarme físicamente, pero en mi conducta están presentes cuando finalmente me centro y hago las cosas bien, perviven en mí y hasta que yo viva.

Lo más in-trascendental es la esclavitud posesoria de bienes, droga adictiva puesto que una vez alcanzada una meta, nunca es suficiente, no te sacia, hasta que te paras un momento y te das cuenta de que te queda poco por vivir, y todo lo que tienes no te ha hecho más tú, normalmente provoca incluso el efecto contrario, alejando de facto a las personas que quieres. Cuando despiertas de la pesadilla, puede que sea demasiado tarde.

También sé que es muy difícil el ejercicio de dejarlo todo, pero es donde está nuestro verdadero yo, en no tener nada. Sabiendo tan bien la práctica, te preguntarás ¿Por qué no seguirá este tío, lo que escribe? Pues por el apego contra el que escribo. Ya lo dijo Jesús: “Déjalo todo y sígueme”, es decir en la nada está el todo, Él. Ese es el camino… pero hay que querer dar el primer paso y aceptar todas las consecuencias.

Egoísta, sí, consciente, por fin también. Voy poco a poco aprendiendo a quitarme esos yugos que inventados por mí, hacían que mi vida estuviera encarcelada. Ahora entiendo el secreto, aunque siga nadando entre los dos mundos, exterior e interior, tengo conciencia de que nuestro mayor éxito es construirnos desde dentro.

No quiero ser cínico, tengo cosas, quizás demasiadas, pero ninguna ya supera su utilidad.

Escribo este post en honor a Carlos de Foucauld, al que rezo para que me siga haciendo ver lo importante que es no tener apego a nadie, ni a nada, para poder darlo todo y confiar en lo verdaderamente importante.

Someone told me long ago…