y al final me encontré a mí…

18 May

¿Quién soy yo? ¿Qué quiero que sea de mí? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué creo? Me preguntaba. Ya desde hace un tiempo estoy volviendo a buscar en los libros respuestas a mis preguntas que tanto sentido dan a vivir, que como bien escribió Schopenhauer es un arte. Quizá suene petulante decir que estoy leyendo filosofía, pero nada más lejos de la realidad… Empecé a leer por no encontrar respuestas conmigo mismo, por miedo, por inseguridad, pero sobre todo por querer saber y poder responderme en libertad, a sabiendas de que seguro otros más inteligentes que yo, ya lo habían pensado antes. Llevamos siglos intentando dar respuestas, unas pueden ser útiles para ti, otras para mí, pero lo que está claro es que mucho de lo que te pasa y le ha pasado a alguien antes y bien que te puede servir lo que nos dejó escrito.

Humildemente pienso que estamos dejando de querer conocer y darle importancia a ciertos temas porque ya lo sabe Google, que sí, lo sé, en algunas ocasiones puede ser San Google, pero bien sabe Dios que en otras puede ser el peor de los demonios que poco sirve para que busques en ti, tu mejor yo y puedas ir cogiendo poso como buen vino en barrica. Al final, si todo está más accesible que nunca, pero no lo leemos ¿Para qué sirve?

Sin conocer, te quedarás solo en continente, sin contenido y de verdad que lo importante, digan lo que te digan, es tu contenido, piénsalo.

Muchos sabéis, si me conocéis que soy una persona de Fe, si afortunado por tenerla, pero también he pasado por momentos de duda y curiosidad, de preguntas sin respuestas, de buscar para poder encontrar. Hoy, me siento privilegiado por haber aprendido algo que bien podría servir a creyentes y agnósticos: la verdadera importancia del SER, que no es más que decir TU verdadera importancia, con pedantería.

Para ti, que hay más importante que Tú, aléjate del EGO, de tu mente egocéntrica, cierra los ojos y siéntete, es un ejercicio que llevo haciendo hace poco gracias a un libro que jamás pensé que leería y de verdad que te puedo decir que es un lujo ponerte en presencia de tu vida.

Decía Descartes: “Pienso luego existo”; pues aquí vengo yo para decirte que sin pensar ya existirías, o caso no existen las flores, el cielo, no existe el mar, no existen los animales y un largo etcétera. ¿No puedes abrazar a alguien con Alzheimer y sentirle? ¿Dejó de existir? obvio que no, si sientes, existes y si existes tienes todo por descubrir dentro de ti, aunque muchas veces te distraigas buscando respuestas fuera.

Escribí en su día sobre lo que Horacio quiso decir sobre el Carpe Diem (https://lavueltaalcalcetin.com/2014/04/30/carpe-diem/) y creo que según voy leyendo sobre lo que otros pensaron, seguramente de manera más acertada que yo, me doy cuenta de la importancia de ese carpe diem, de vivir el ahora, de estar en plena consciencia de lo que soy sin querer que los sueños dejen de ser más que sueños y viviendo en presencia cada momento, para poder disfrutar de una regalo, del mejor regalo: la vida. Alguien escribió una vez: ” Si quieres que Dios sonría cuéntale tus planes”. La suma de ese post y este, es quizá el mejor resultado, vive ahora, pero vive en presencia de ti, en conciencia y todo tendrá un sentido que merece mucho la pena.

Hace poco leí, o escuché: “Dios no envía a nadie jamás al infierno, eliges ir a ese lugar”. Yo lo traduzco a que tus deseos, malos o buenos, no pueden jamás mermar tu voluntad. Es verdad que son tus actos, tus decisiones las que marcan tu camino, las que reflejan quien eres y no puedes buscar excusa nada más que en ti, tu eres el principio y el final, el alfa y el omega.

¿Qué es la mente más que otra parte de ti? ¿Por qué darle tanta importancia? Si te hace mal apágala. Hace poco aprendí a hacerlo cual interruptor y me di cuenta de que soy mucho más de lo que pienso, carne de gallina al dar importancia a una maquinaría milagrosa, que sí guiada por la mente, es capaz de lo mejor y lo peor, guiada por mi “yo”, no es capaz de nada malo que yo no quiera. La mente es una parte más de nosotros que, al igual que entrenando fortalecemos los músculos, podemos entrenar para que no nos lleve por el camino equivocado. Recomiendo el libro del Pablo Dors: La biografía del silencio.

“Hoy sé que conviene dejar de tener experiencias, sean del género que sean, y limitarse a vivir: dejar que la vida se exprese tal cual es, y no llenarla con los artificios de nuestros viajes o lecturas, relaciones o pasiones, espectáculos, entretenimientos, búsquedas… Todas nuestras experiencias suelen competir con la vida y logran, casi siempre, desplazarla e incluso anularla. La verdadera vida está detrás de lo que nosotros llamamos vida. No viajar, no leer, no hablar…: todo eso es mejor que su contrario para el descubrimiento de la luz y de la paz.”

Tenemos la mala costumbre de justificarnos, al estar perdidos, pero si no buscamos nuestras verdaderas respuestas, no seremos jamás quienes estamos destinados a ser, si no aquellos que quieran que seamos por medio de nuestra mente, teniendo necesidades que ni siquiera, si lo pensáramos en conciencia, querríamos tener.

Perdona la paranoia, pero llevaba tiempo sin saber algo que creo que me ha cambiado la vida y hoy quería compartirlo contigo por si te sirve.

https://www.youtube.com/watch?v=vZ6ze9oaqBU

Tras el alambre de espino.

31 Mar

Era una día de invierno, hacía frío y yo “privilegiada” estaba en un barracón donde a los judíos con suerte nos encerraban, digo con suerte porque tras haber visto con mis ojos lo que vi, yo puedo decir que tenía comida diaria y vivía en unas condiciones lamentables, pero condiciones.

Pasaban los días y  creí haberla visto, pero no sabía si era ella, tuve la esperanza. Tras meses en un sitio donde cada día pasaban cientos de personas desconocidas para mí, entre rayas, entre la injusticia, entre la inhumanidad, entre el hambre, la muerte, la desesperación, de repente allí estaba: Un cuerpecillo con mirada asustadiza, una pequeña mujer de 15 años que la vida le había golpeado antes de tiempo, sin haber aprendido todavía a defenderse, había dejado de ser niña. La encontré.

Foto 1 No pude contenerme y fui corriendo hacia la valla, aun a sabiendas del riesgo de perder la vida y grité: “ANA”. Sí, era ella, se giró y volvió hacia mí. Su cuerpecillo desnutrido pedía a gritos ayuda. En nada se parecía a aquella Ana que había conocido de pequeña, risueña, simpática, pizpireta, con hambre de comerse el mundo, no pan, pero de alguna manera seguía siendo ella; aquella estudiante inteligente, aquella niña con la que jugaba de pequeña, aquella amiga.

Por mucho que algunos hubieran secuestrado su cuerpo, nadie pudo secuestrar su mirada, pero casi sin poder moverse, delgada, enferma, me pidió que le ayudara.

Foto 2

Iban pasando los días y yo intentaba recolectar lo poco que pude lo metí en un calcetín y esa noche quedamos. Sobre todo ciruelas secas. Era noche de invierno, obscura, fría, pero el hambre ganaba al miedo. Cuando mis ojos se acostumbraron a la penumbra, vi un cuerpo solo cubierto por una manta, su ropa llena de piojos ya no le servía, miraba con angustia pero con ganas de sobrevivir. Enferma había perdido a la mayor parte de su familia, su madre, su hermana acaba de morir atacada por la enfermedad del tifus, que tristemente compartía y de su padre no tenía noticias.

Ana me miró y yo lancé el calcetín con todas mis fuerzas, con todas mis ganas, cogiendo el cielo paso el conjunto de cuadrados de metal y pinchos, llegando a su destino. La noche se tornó oscura, y sólo pude oír llorar. Una voz débil e indefensa confesaba como alguien más fuerte, como de animales se tratara, había cogido el calcetín que lancé y había salido corriendo. No pude más que consolarla.

Los sollozos de Ana, hicieron que sacara toda mi fuerza y le dije: “No te preocupes, lo intentaremos otra vez”. ¿Qué podía decir?

Empecé de nuevo la batalla de la recolección para ayudar a mi amiga, mismo procedimiento, misma técnica, misma generosidad de aquellas que me dieron algo de lo poco que teníamos.

Volvimos a quedar, habían pasado días, que para ella, seguro que fueron como semanas. Su fragilidad ya casi no se distinguía por la noche, sus ojos secos de llanto, enferma, sé que si hubiera sabido que su padre vivía a lo mejor hubiera encontrado un poco de fuerzas para seguir luchando, pero lo ignoraba.

Esa noche lo conseguimos, ganamos la batalla al hambre, al miedo. Un éxito, un calcetín volando, alcanzando su destino. Fue la última noche que la vi, la última.

El 12 de Marzo de un día de invierno frío, Ana murió, pero dejó su diario para la eternidad.

Foto 3

Basado en un testimonio real del documental de “Ana Frank, la historia jamás contada”.

Foto 4

Ana Frank, murió tras un alambre de espino, quizá bandera de todos aquellos niños y niñas que hoy están siendo asesinados en otros lugares del mundo por ser diferentes, en condiciones similares. Por ser nuestro deber parar esta barbarie, para que no permitamos que vuelva a ocurrir, como ocurre, por todos y todas las Anas Franks del siglo XXI de Irak, Siria, Nigeria, etc.

Nazareno

Esperanza Aguirre ¿Me das la oportunidad?

13 Mar

Querida Esperanza,

Quiero trabajar para Madrid. ¿Por quién? Por ELLOS. ¿Quiénes son ellos? los más importantes de una ciudad, sus ciudadanos, empezando siempre por los que forman parte del primer escalón, aquellos que más nos necesitan y a los que quiero decir sí, SI en mayúsculas.

Siempre y todos los que me conocen, saben que he sido un pepero convencido. Fue el asesinato de Miguel Angel Blanco (QEPD) lo que me animó con 17 años a afiliarme al Partido Popular, hoy ya tengo 35 y he hecho todo lo posible para formarme lo mejor que he podido para poder dar este paso, estoy preparado. He trabajado en una empresa familiar, donde hemos remado estos años contra corriente, montado proyectos,  he fracasado, he aprendido que es lo importante para triunfar en el mejor de los sentidos y quiero humildemente trabajar desde la administración más cercana, para resolver los problemas más mundanos.

No tengo ningún padrino que me pueda colocar en tu lista, nunca lo quise por saber que mi libertad no podía tener precio. No formo parte de la estructura que conozco muy bien, por haber sido Presidente de un Congreso Nacional, pero estoy dispuesto a batirme el cobre para convencer y explicar que se ha hecho mucho y situado a Madrid en un lugar privilegiado, y estoy convencido de que el Partido Popular puede ser el partido que la mayoría de la gente quiere que sea.

Quiero dedicarme al noble ejercicio de la política para poder servir, no ser servil, servir a todas la personas que viven en mi ciudad. Para que vivan mejor, estén más seguros, vayan por calles más limpias y asfaltadas, tengan los mejores accesos, puedan pasar más tiempo con sus familias, puedan tener trabajos dignos, dignamente remunerados, puedan ser libres y elegir, tengan las mejores infraestructuras, mantenidas; pero sobre todo Esperanza quiero ser político por aquellos que tanto esfuerzo hicieron en épocas pasadas y hoy están solos, nuestros mayores, por los que están en la calle y antes de llegar al punto de no retorno, piden a gritos una segunda oportunidad, nuestras personas sin hogar, por los que están pasando una mala racha, por los que son capaces de trabajar tres turnos por sus familias, en especial por nuestros enfermos y discapacitados, para que encuentren en mí una persona a la que acudir, con la intención de que  Madrid no les discrimine, les dé la espalda y aísle, y sepamos lo importante de su existencia, aprendamos de sus sonrisas, de sus gestos y también de su carácter, de su personalidad y trabajar por sus familiares que con tanto amor les cuidan y muchas veces se encuentra desesperados, desamparados,  es por querer trabajar por todos ellos, por los que humildemente te escribo.

Esperanza, para mí una ciudad sin alma, es sólo asfalto. Y creo que es hora, como dice Dani Rovira, de pedir perdón, dar gracias y saber decir te quiero, yo quiero a Madrid, y por ello doy este paso aunque mis amigos me dicen que estoy loco, que no siga luchando por hacer política, yo contesto siempre que es mi pasión.

La política es el servicio no a los países, no a las ciudades, es el servicio a las PERSONAS y yo es a lo que me quiero dedicar desde donde tu decidas, sé que uno no llega a General, sin haber sido Soldado y yo solo soy un hombre que se ha formado todo lo que ha podido con un fin, un abogado con un MBA cuyo proyecto de fin de master llevaba el título de “Democratizar la democracia”, una persona con una vocación: servir, escuchar y trabajar.

Yo, sí quiero, ¿Me das la oportunidad?

Joaquín Vázquez

Unos dejaron de soñar, yo sigo creyendo que sí se puede:

A LA LIBERTAD

27 Feb

¿Cómo puedo escribir sobre ti? ¿Cómo puedo explicar lo que tanto significas y hacerme entender? ¿Cómo puedo hacer ver a tantos, lo que han luchado por ti? ¿Cómo puedo sugerir que defenderte, es defender las generaciones futuras?

Me siento cobarde por solo disfrutar de ti, cuando tantos hoy luchan por verte, aunque sea de lejos. Veo la mierda de tantos países donde se producen matanzas, encarcelamientos, luchas callejeras y me pregunto: ¿Qué fin de raza soy que me conformo con disfrutarte? ¿Qué puedo hacer?

Quizás sea un principio, pero utilizo esta vuelta al calcetín como una de las mejores armas para tu defensa, a muchos pudieron matarlos, encarcelarlos, pero jamás silenciarlos.

Comparo España con otros países, algunos visitados, otros protagonistas de las páginas grises y me digo: que suerte tengo; siendo la consecuencia sentir la imperiosa necesidad de escribir:

Por poder creer y no ser perseguido.

Por poder andar por la calle y no ser vigilado.

Por poder coger cualquier libro, para buscar las respuestas y no ser condenado.

Por poder hablar con cualquiera y no ser escuchado.

Que gran privilegio no ser nadie interesante para ser libre, lujo que vivo y no puedo no dejar constancia, sobre todo al ver cuando gente que cree en lo que yo creo es asesinada, gente que tiene lo que tengo, es robada, gente que lee lo que leo, es encarcelada, gente habla como yo, en muchos países es condenada: Irak, Siria, Venezuela, Cuba, Nigeria, Qatar… etc.

Tu mayor desgracia es que la gente no te echa de menos hasta que no te pierde, otros por no conocerte y lo más triste, alguno por no saber de tu existencia. Tu mayor responsabilidad es todos aquellos que dieron la vida por buscarte, por defenderte, por tenerte.

Y ¿Yo? Que puedo hacer para honrarte,  prometo esmerarme más por intentar explicar la verdad de tu importancia, participar para dar gracias a aquellos que luchan por ti, si también desde aquí y nunca dejar de escribir sobre ti, para que conste que te he conocido.

Sabes siento frustración por mi cobardía, por no saber canalizar mi ganas de defenderte sin renunciar a tanto, pero claro ¿Por dónde empiezo? No siento fuerza suficiente para dejarlo todo por ti, y sé, te prometo que sé, que esto traerá consecuencias… si no las estoy empezando a ver ya.

En fin, no te creas que no le doy vueltas, sabiendo que mi vida es una vida vacía, hueca, cuando hay niños enjaulados, estudiantes luchando, esclavos, todos ellos por quererte tener y yo no estoy haciendo nada. Libertad, que puta pequeñez la mía. Privilegiado, sí, consciente de ello también. Perdón por mi ingratitud.

Como dice el gran Calamaro: “será solamente una palabra, la hermana hermosa: LA LIBERTAD”.

https://www.youtube.com/watch?v=UN850dX97jI

Por una silla vacía, para Paco, hijo de Lucía.

6 Feb

Me acabo de poner los cascos para poder escribir este post, suenan los acordes de una guitarra que hacen que, sin voz, su música provoque algo diferente. Uno debe sentirse privilegiado por estar escuchando a un genio, pienso. Cuán poca gente hay capaz de hablarte con una Guitarra, de poder tener una conversación sobre la pasión, la amargura, la alegría y la tristeza, después de afinar seis cuerdas. El ser un músico frustrado y mi pequeñez ante tanta grandeza, solo me permite rendirle un homenaje de letras desordenas.

Siendo sincero, uno tiene que tener valor para escribir de un genio, de un maestro, sin conocer y poder valorar toda su genialidad, su maestría. No soy en absoluto un entendido en la materia, pero sí que puedo asegurar que sé disfrutarla. Después de hacer los deberes, tener el privilegio de haber conocido a sus hijos y visto el documental: “La Búsqueda”, pues que como que me he animado a esta aventura y nunca mejor acompañado.

Si uno se va a nuestro Real Diccionario, y cual margarita deshoja las diferentes definiciones recogidas de lo que llamamos arte, podemos asegurar que nació tocado por un Dios en el que no creía, por tener la habilidad de hacer algo impresionante, una disposición incansable, siendo su virtud, una nueva forma de lenguaje, de comunicación. Es el cómo poder expresar una visión personal, muy suya, con una sonoridad perfecta, siguiendo todas las reglas con una maña y astucia de hacer algo de forma única. Su tesón, cabezonería, alegría, su personalidad perfeccionista hacía que su disposición personal fuera plena para ella, su guitarra y para lograrlo: trabajo constante, soledad y perseverancia. Quizá desde la Real Academia debieran reflexionar y definir arte como Paco de Lucia.

Uno si cierra los ojos puede situarse y soñar que está bajando unas escaleras, donde una puerta se abre, escapa el humo y, resguardado por azulejos, se encuentra con cinco sillas de madera preparadas para disfrutar de una buena juerga: “el flamenco no puede concebir sin una buena juerga”. Quizá sea este nuestro punto de partida y de encuentro, si al ambiente descrito, le sumas a ella, un buen copazo y un pitillo imaginario, estás más cerca del cielo, que de la tierra.

Es por ello que muchos quizás le honran por las fronteras que abrió a una guitarra Española, yo le honro por saber descubrir a su “mesias” a las ocho de la mañana catando en un patio de manzana, más que nada, por las 12 horas de juerga anteriores haciendo de su pasión, su profesión y de todo ello, mi envidia.

Cuentan sus hijos que para él, lo bueno se daba por hecho, lo malo es lo que había que resaltar, en resumen: Exigencia.

Cuentan sus hijos que para él, lo desafinado llamaba más la atención que lo afinado, aunque no lo estuviera: Detalle.

Cuentan sus hijos que vivió con alegría, sonrisa, coquetería, aunque la gente lo viera introvertido: Personalidad.

Pienso que hoy en todo tablao flamenco, en homenaje al más grande,  debería haber una silla vacía y gracias a él, todos los que no tenemos su talento, sí que podemos decir que tenemos dos oídos y corazón para disfrutarlo.

En su vida, como en el documental no pudieron poner punto final a su historia, mi forma de terminar solo puedes ser así:

 Ella tu ausencia lloraba,

Una silla ya vacía,

Triste la otra sonaba,

Sin su Paco de Lucía.

https://www.youtube.com/watch?v=nux5LzzxT3o

La Confesión

22 Dic

Esta es la historia de un hombre mayor, muy enfermo, con el tiempo contado para morir.

Estaba en los últimos momentos de su vida, solo, muy solo, como resultado de haber tenido la obsesión diaria por el control de la conjugación en primera persona de cuatro verbos: saber, poder, tener y valer.

“Yo sé, yo puedo, yo tengo y yo valgo” eran los protagonistas de sus conversaciones, siempre precedidas por el egoísta yo.

Tanto era así que habiendo abandonado todos los valores, buscó dentro de sí el mal que en todas las acciones le dominaba, sin piedad. Quiso saberlo todo y no dudar, lo que le alejó de todos sus amigos de la infancia por ya no poder aguantar tanta arrogancia, no hablemos de hacer nuevos. Quiso tener poder para conseguir todos sus retos y dominar a todos aquellos que le rodeaban, empresarialmente, políticamente, pensando que siempre tomaría las decisiones correctas, sin importar jamás otras personas, salvo él.  Quiso tenerlo todo, lo material inundaba su vida, las cosas más valiosas, los mejores coches, relojes y las mejores casas. Quiso poseer a las mujeres más bellas sin sentimiento. Finalmente quiso valer más que nadie, entendía que lo importante era aquello que más valor tenía, sintiendo un enorme desprecio por aquellos cuyo éxito no comprendía. Horas en los despachos sin volver a casa, aviones, nunca estar atento a nadie, muchos ceros en sus cuentas, muchas casas grandes con de todo, pero sin gente, mucho de mucho, era poco para él.

Ese día en el que no había pensado estaba llegando, rodeado de enfermeros a sueldo, estaba con la tan temida soledad como única compañera y un respirador.

Al caer el sol del frío día de invierno, sonó un timbre inesperado. Era un joven con barba, con semblante de paz, el mayordomo le echó unos 33 años, no entendía nada por no haberle visto jamás aunque su cara le resultaba familiar, motivo por lo que le dejó entrar pensando que era un pariente lejano de su jefe. El joven entró con una educación exquisita, tanta confianza y paz, que fue dejado pasar  por los salones y pasillos por seguridad, médicos y enfermeros hasta los aposentos del anciano. Este, al ver al joven se extrañó tanto que sintió miedo, empezó a gritar desesperado sin atender nadie a su grito, el joven sonreía y paso a paso, se acercó. El viejo sentía un temor inaudito, pánico, temblaba sin igual, hasta que el joven cogió una silla, se sentó a su lado y le cogió la mano con tal cariño, para el desconocido.

El joven le dijo: “Tranquilo, tenemos tiempo”.

“No entiendo”, respondió el anciano. Él contaba ya los minutos hasta lo desconocido, hasta el final, su final.

Empezaron a hablar y poco a poco el anciano con una sorprendente lucidez le fue desgranando toda su vida, no entendiendo como el joven le podía aguantar tanta maldad con tan semblante de paz. En su vida había predominado el odio, el egoísmo, el sexo, el dinero, lo material; empezó a contar el daño que había hecho a terceros, a describir todo lo comprado a costa de ese odio interno. Le contó a cuantas mujeres había despreciado después del sexo, a cuantas había comprado con joyas que ahora guardaba en una caja fuerte de la que solo él sabía la combinación; empezó a hablar de las familias que había destrozado por echarlas de sus trabajos, las almas que había comprado, siguió, siguió soltando todas las barbaridades por su boca: la droga que había consumido, los nombres de las personas que había arruinado… Cada vez más sorprendido por no ver inmutarse al joven, el cual seguía a su lado cogiéndole de la mano cada vez con más fuerza, sus ojos los tenía clavados en él, siendo el único que de verdad estaba a su lado, escuchando.

El anciano siguió hablando durante horas, tiempo que pensaba que ya no le quedaba. Cuando acabó, un charco de lágrimas inundaba su cama y empapado en llanto gritó:

“Y ahora no puedo pedir perdón, me voy sin pedir perdón”

El joven, otra vez volvió a sonreír y tras unos segundos de silencio le contestó: “Miguel, no importa el momento, la suerte al pedir perdón, es saberse perdonado”

Pasados unos minutos, acudiendo el mayordomo a abrir la puerta lo que le extrañó fue ver salir a un Padre mayor,  ya peinaba canas,  un hombre con sotana y un libro bajo el brazo que, con la misma educación, se despidió y marchó.

Cuando el mayordomo preocupado corrió a la habitación del anciano, el también se había ido.

PD: Gracias P. Pablo.

a nuestras Fuerzas Armadas, GRACIAS

12 Dic

Si tuvieras la suerte de haber conocido a cuatro grandes tipazos como  Alberto, Eduardo, Gustavo e Iñigo, como he tenido la suerte de conocer yo durante el curso de Defensa de la Nación Española, abrirías los ojos a una realidad distinta que haría que te sintieras más que orgulloso por conocer a personas que siempre dicen sí a defender tu/mi país, tu/mi vida, tu/mi libertad y tu/mi seguridad.

Por culpa de una transición no cerrada en la mollera de algunos de los dos bandos, se ha producido un distanciamiento de los ciudadanos, de los militares. Por ello creo que por justicia, uno tiene que rendir su pequeño homenaje en este blog, por ser unos profesionales como la copa de un pino que trabajan por y para nosotros.

Lo primero pediros perdón, perdón por haber vivido 35 años seguro, libre, sin tener la más mínima conciencia de saber lo importante que es que estéis ahí, cumpliendo un mandato dado por todos los ciudadanos que formamos parte de este país, de forma anónima, siendo capaces de dar vuestra vida por salvaguardar la nuestra. Mientras yo me divierto, alguno de vosotros se está jugando el tipo en cualquier lugar del mundo o en España por mí y ahora que he podido conocer la realidad de primera mano, por fin soy consciente.

Siempre he dicho que uno se puede permitir el lujo de ser pacifista, cuando otros han luchado por su paz y si es verdad que en tiempo de guerra las fuerzas que defienden la libertad son siempre esperadas, en tiempo de paz, parece como que uno se siente incómodo por la presencia militar.

Eso es algo que entre todos tenemos que conseguir cambiar, creo que hay un profundo desconocimiento por nuestra parte de lo mucho que hacéis. Cuento como anécdota cuando hubo uno de los incendios más graves en España, un sábado de madrugada estando muchos de día libre, se llamó a una unidad y acudieron 99 de 100 para dar servicio.

Hoy vuestras misiones por el mundo son para desde lejos, luchar por la libertad de aquellos que no la tienen, siempre con la misión obvia de preservar los intereses de nuestro país, escribo bien, sin ser cínico por saber que son intereses algunos egoístas, pero nos permiten nuestro modus vivendi al que pocos renunciarían.

Siempre dais un paso al frente cuando de forma indirecta os lo pedimos, y si es verdad que alguna vez nuestras decisiones políticas son incorrectas, como fue apoyar políticamente un errónea guerra de Irak, vosotros hacéis vuestro trabajo de forma impecable, siendo un ejemplo para otros ejércitos por vuestro saber hacer y profesionalidad, pero también por vuestra simpatía, empatía y entrega. Sois capaces de defender, rescatar, ayudar, atender, e incluso querer, dejando el pabellón de nuestra bandera en lo más alto, una bandera que nos representa como ciudadanos libres e iguales a todos, aunque haya muchos que no la quieran.

Representáis valores en peligro de extinción, que deberían ser el programa más visto en horario de máxima audiencia,  y cuya ausencia provocan graves crisis. Algo estaremos haciendo mal cuando los jóvenes prefieren ser famosos y no héroes anónimos.

Vuestra actitud es envidiable, todos los que vivimos esclavos del ocio no sabemos más que dar para luego recibir, cuando vosotros sois capaces de dar todo, sin recibir nada a cambio.

No me quiero enrollar más, pero sí que desde aquí quiero dar las gracias a la Guardia Civil por ser ángeles de la guarda, gracias Alberto.

Quiero dar las gracias a los que forman parte del Ejército de Tierra, Ejercito del Aire y Armada, por ser la punta de lanza de una España del siglo XXI, por ser héroes en una época en que los héroes están mal vistos, pero no por ello dejáis de ser necesarios, lo que pasa es que somos muy ingratos. Gracias Eduardo, Gustavo e Iñigo.

A todos los que estáis lejos, espero y deseo que tengáis una Feliz Navidad. Sois un ejemplo y estar lejos de casa no quiere decir que desde aquí no se os eche de menos y  se os desee lo mejor.

A los de aquí, sentir orgullo por estas tipazas y tipazos que son nuestros mejores embajadores en el exterior y no olvides que sin medios y sin dinero, lo que está en peligro es lo que nos afecta directamente. Sin seguridad no hay libertad.

PD: No cuesta nada ser agradecido y dar las gracias a aquellos que están dispuestos a dar la vida por ti.

La patología de la Voluntad

24 Oct

Hace no mucho escribí sobre los actos y la valentía de aceptar las consecuencias; después de visitar un sitio espectacular llamado el cenáculo, donde dependientes se curan precisamente de eso de su dependencia, he sentido la necesidad de poner la voz de alarma contra aquello que contra nuestra voluntad, precisamente por no tener la fuerza suficiente, nos jode la vida. (*Gracias Paula, Damaso y sobre todo a ti Carmen).

Hay que denunciar a los que han pasado la frontera de la decencia habiéndose alejado de ver a las personas como tal y ven meros consumidores o productos, así como, nuestra culpa por haber caído en esa trampa.

Nosotros mismos nos hemos degradado en el mismo momento en el que dejamos de ser personas, para ser consumidores. Hemos llegado a un extremo que no se pretende nuestra paz, que las cosas nos sean útiles, que podamos parar y disfrutar de un momento, todo se vende y casi todo se puede comprar.

Tengo la sensación de que hoy muchos sólo persiguen nuestra dependencia: Consumo medio de televisión, consumo de móvil, media por habitante de consumo de bebidas, marca de coches, media de cesta de la compra, pornografía, uso de la tecnología, tinder, drogas, programas dopantes de TV, etc.

Ya se le conoce como el totalitarismo mercantilista, existe un contubernio en el que tú y yo somos meros números estadísticos. Por ello el post de hoy, por creer necesario recordarte que no somos 1 ó 0, somos personas, individuos que sentimos, sufrimos, nos alegramos, siendo fundamental recordar que siempre seremos protagonistas de nuestra película por encima de los que sólo intentan que a la hora de elegir te equivoques. No somos fotografías para rechazar, somos gente interesante de conocer.

Se libre, siéntete libre y vive tu libertad.

Hace un tiempo leía un libro donde contaban la historia de un Judío que se dio cuenta en el campo de concentración que su cuerpo podría ser esclavo de los nazis, pero mientras fuera libre en su pensamiento, ningún hombre podría someter su voluntad. Sobrevivió y su testimonio es una esperanza contra aquellos que pretenden que seamos esclavos de marcas, productos y addicciones.

Aquellos que están tirando de la cuerda, aviso a navegantes, está a punto de romperse.

Si bebes para olvidar, pronto te darás cuenta de que te perdiste la mejor parte.

Si el sexo es tu obsesión, pronto verás que la soledad acompañada es la peor de las soledades.

Si las drogas te acompañan, estás viviendo la vida con un dopaje que hará que todo llegue mucho más rápido, también la muerte.

Si te obsesionan las compras, vivirás esclavizado por aquello que no tienes.

Si ves el mundo tras una pantalla, no disfrutaras de la belleza de lo que te rodea.

Si tratas a la gente como parte de un rebaño, no dejarás de ser oveja.

Si te interesan más las vidas ajenas, no vivirás la tuya propia.

Si sólo conoces por medio de las TIC, acabarás sin conocer a nadie.

Es el juego del trilerismo, que no te engañen.

Ahora llega la mejor parte:

Todo depende de ti, en mi caso de mí,  todo depende de nuestra voluntad enérgica para no ser dependientes de nada que te ate contra ella, siendo lo imposible un refugio para cobardes y un mal consejo de perdedores que te quieren mal.

Y hay algo que sé por experiencia propia, hay que ser también humildes para aceptar que muchas veces el camino más difícil no lo puedes hacer solo, confía en quien te quiere y si no busca donde poder encontrarte a ti, sin dejar que nada, ni nadie, te mine tu voluntad.

Adjunto gran entrevista a Pedro G.Aguado:

http://www.cuatro.com/viajandoconchester/temporada-3/programa-2/pedro-g-aguado/Viajando_con_chester-Risto_Mejide-Hermano_mayor_2_1867455012.html

“Mi mayor engaño fue decirme a mí mismo, mañana lo dejo” “Llevo 11 años sin tomar nada y empiezo a despertar ahora”

Por nuestra libredependencia!!! Sigue el camino de tu vida sabiendo que no es fácil.

A esos locos bajitos…

7 Oct

Creo que fue Gila, grande entre los grandes, el que decidió un buen día bautizaros así.

Al grano, ya sé que a los que somos más altos nos veis desde un punto de vista diferente, vuestras máquinas perfectas de quereros y regañar. Por lo segundo perdón, pero no dudéis que nuestra intención es buena y que hace más o menos tiempo éramos nosotros los que ocupábamos vuestro lugar y puede que nos hayamos olvidado de lo bueno que era.

Bien es cierto que nosotros ya despojados del cordón umbilical, hemos tenido que ponernos las pilas para afrontar todas las mañanas  y hemos asumido cada uno su responsabilidad. Vais a aprender mucho de nosotros, escoged lo bueno, rechazad lo malo y no os olvidéis que nosotros tenemos la necesidad de teneros cerca por todo los que nos podéis aportar; tened paciencia, puesto que vamos más lento, pero vuestra primera responsabilidad  es hacernos recordar lo verdaderamente importante: un abrazo, disfrutar de un momento, reír por nada, recordarnos a jugar y un largo etcétera.

No le tengáis miedo a la responsabilidad. Para vosotros cada día es una aventura donde sin duda vais a aprender algo nuevo. Daros cuenta que todos los días son una nueva posibilidad para afrontar un reto, no teniendo que tener siempre éxito, sin empeñaros más que en ser conocidos, convertiros en alguien que merezca la pena conocer.

Os van a ir diciendo constantemente que hacer, no hacer, por donde tenéis que ir, pero al final seréis vosotros los únicos protagonistas de un libro que es vuestro, prácticamente en blanco pero con muchas páginas que rellenar. Seguid los buenos consejos siempre que no coarten vuestro verdadero ser, puesto que por mucho que os digamos, no sois lo que queremos que seáis. Cierto es que, como decía Ortega, vuestras circunstancias os afectarán, pero no duéis que vosotros no dependéis de vuestras circunstancias, no seáis esclavos de ellas y atreveros a quitaros las cadenas del destino que os puedan joder la vida.

Abriros a vuestros sueños, no cuando durmáis, si no cuando estéis despiertos. Siempre os encontraréis a algún agua fiestas que os dirá que no se puede, algunas veces vuestros padres, hermanos, amigos, novio, novia, pero hacedme caso y no desaprovechéis y practicad todos los días, como el deporte, para vivir, perdón VIVIR en mayúsculas. Os digo que si sois constantes desde ya, nadie podrá deciros que dejéis de hacerlo y vais a aportar mucho a una sociedad a veces anquilosada por falta de soñadores. Unos se cumplirán, otros no, pero siempre estaréis un paso por delante de todos aquellos que se olvidaron de hacerlo.

Enfadaros para mejorar, pero siempre con vosotros mismos, no con terceros y si lo hacéis que con ellos que os dure poco, teniendo siempre la capacidad de saber pedir perdón.

Quered hasta que duela, puesto que seréis correspondidos, y dar, dar, dar para recibir el mejor regalo.

Hay algo que os costará, pero formaros de la mejor manera posible por una sola razón: para ser libres. Da igual la manera pero no caigáis en la rutina diaria sin haceros preguntas, sin buscar respuestas, sin conocer, sin disfrutar de las maravillas que nos han dejado, todo ese poso os dará la posibilidad de independizaros de aquellos que quieren que seáis sistema. No seáis sistema, formad parte de él para mejorarlo.

No cometáis el error de querer crecer, sed niños, sed locos bajitos hasta que la vida os obligue a haceros mayores y jamás olvidéis que no sois de nadie, que formáis parte de algo muy importante.

Desde el mismo día que nacistéis sois individuos, no sois propiedad de nadie, no cumplais sus expectativas, cumplid las vuestras. Por mucho que ponga un “mi” delante de alguno de vosotros, no les hagais ni caso por no perteneceros más que a vosotros mismos.

Por último deciros que no existe la perfección, pero pensad que siempre hay alguien para quien ya sois perfectos.

Nos vemos en el futuro, o en el presente.

Así sea dicho.

Y LA PLAYA LLORA Y LLORA…

25 Ago

Aquí regreso a los brazos de mi Madrid, ciudad que tanto quiero, después de unos días increíbles de descanso.

Le robo una frase al gran Iván Ferreiro de la canción Turnedo para dar título a este post por venir más que nunca a cuento. Efectivamente la playa llora y llora por ir poco a poco quedándose vacía de ti, te aseguro que no de mí, puesto que ella y yo como que no nos llevamos del todo bien debido a su cómplice natural: la arena.

Me rio por pensar que todavía estamos a 25 de Agosto, si estás leyendo este post en zona costera seguro que piensas que menudo cabrón este que por haberse quedado ya sin vacaciones como que me viene amargar un dulce, pero noooo es verdad, nada más lejos de mi intención. Yo sólo quiero escribir hoy para dar las gracias y contarme a mí mismo, todo lo que he aprendido en estos días que no es poco.

21 días de vacaciones dan para mucho; confesar que cuando uno se va tanto tiempo llega un día que es autómata y cuando le preguntan cosas tan sencillas como que día es hoy, contesta encogiéndose de hombros y teniendo que acudir al aparato anti privacidad llamado móvil para saberlo, como casi siempre te acompaña pues no suele pasar mucho tiempo entre pregunta y respuesta. Como dice mi hermano: “en tu gran cabeza no conduce nadie”. (Es verdad soy cabezón, pero también proporcionado… si sabes de lo que hablo mi cabeza es siete veces mi cuerpo, jajajajajajaja).

No conduce nadie pero todo es diferente y ves con otros ojos que te permiten disfrutar de pequeños detalles que normalmente la locura del día a día no te deja.

Lo primero tu propia familia, los amigos, muchos ya en otras ligas superiores debido a sus mujeres y sus enanos, uno de ellos me dio  un gran consejo, me dijo: “Joaquín elige bien tu propia máquina de regañar, que si no los veranos son muuuuuuuuuy largos”, jajajajajajaja me encantó.

También tienes ese pequeño espacio para ti, poder pensar un poco en lo que eres escuchando solamente el ruido del mar es un lujo, justo a la hora de los baños infantiles, entre las 20 y las 21, al no tener tan bendita obligación, como que ese paseo merece la pena.

Te da tiempo a hablar, pero también a escuchar y aprender. Leía no hace mucho que uno tiene que tener la virtud de hablar la mitad proporcional de lo escuchado, yo no sé si lo he conseguido espero que sí, pero he tenido conversaciones que han merecido mucho la pena.

De entre todo lo leído quiero compartir contigo la frase más sencilla para que saques tus propias conclusiones: “Un carpintero siempre mide dos veces antes de cortar”.

Y me estoy terminando un libro de Stephen Covey que me ha enseñado la diferencia entre el dependiente, independiente e interdependiente, pero esto da para un post entero.

No quiero dejar este post sin dar las gracias a mi familia, a la añadidura María, a María mi madre vacacional, Merry´s y Goikos por razones obvias.

Pues eso, que aquí estamos de vuelta con ganas de hacer más ruido que nunca, con una sana intención de aportar mi pequeño grano de arena para el nuevo ejercicio 2014 “barra” 2015 y que tú lo veas, digo perdón, que tú lo leas.